La segunda edición del Trail de las Alturas dejó mucho más que podios y tiempos. Para el director de Deportes de La Quiaca, Félix Galindo, la competencia confirmó que la geografía puneña puede transformarse en escenario de pruebas de nivel nacional e internacional. El balance incluyó autocrítica por detalles organizativos, reconocimiento al enorme trabajo logístico y una certeza: el trail crece con fuerza en la ciudad. Sobre esa base, el intendente Dante Velazquez anunció ahora un desafío todavía mayor: una competencia de dos días que buscará unir Ocho Hermanos con Cerro Escaya, convocando corredores argentinos, bolivianos y de otras procedencias, con premios importantes y una escala mucho más ambiciosa.

Galindo sostuvo que el trail permitió “descubrir” lugares que incluso muchos vecinos de La Quiaca no conocen en profundidad y que tienen condiciones para competencias de aventura y resistencia. “Tenemos lugares que son muy, muy para trail, para aventura”, señaló al evaluar el circuito, remarcando que la intención es lograr primero mayor inserción provincial, pero con una mirada puesta también en el calendario nacional. Texto pegado La propia Municipalidad venía trabajando en esa línea: la edición Manka Fiesta fue diseñada con distancias de 5, 10 y 25 kilómetros, incluyendo sectores de Mina Bélgica, tres cerros y Sansana, con vistas hacia Ocho Hermanos.
El director de Deportes también fue claro al reconocer que hubo aspectos por mejorar. Admitió fallas logísticas que impidieron que algunas categorías subieran al podio en el momento previsto y anunció que los reconocimientos serán entregados durante la semana, acompañados por las disculpas correspondientes. Texto pegado Esa autocrítica, lejos de opacar el balance, deja una señal institucional importante: si La Quiaca quiere construir una prueba de mayor nivel, deberá perfeccionar señalización, hidratación, puestos de control, premiación, asistencia y seguridad.

Pero el dato verdaderamente estratégico aparece en lo que viene. Velazquez anunció la preparación de un súper trail de dos jornadas, pensado para vincular el cordón de Ocho Hermanos con Cerro Escaya, una serranía histórica del norte jujeño vinculada geográficamente con La Quiaca y la zona de Escaya. Fuentes geográficas históricas describen esa serranía prolongándose desde Cochinoca, pasando por Escaya, hacia La Quiaca. Ocho Hermanos, por su parte, ya es utilizado para senderismo y trail, con recorridos que superan los 3.700 metros de altura, una condición que aporta exigencia y una identidad deportiva particular.
La idea es que no sea simplemente otra carrera, sino un desafío internacional de montaña, con dos días de competencia, premios de mayor escala y convocatoria abierta a corredores de distintas provincias y de Bolivia. La presencia en la última prueba de atletas bolivianos de alto nivel ya mostró que existe una base regional para ese crecimiento. Galindo destacó precisamente el valor de generar alianzas con deportistas experimentados, capaces de colaborar con marcaciones, nuevos circuitos y conocimientos técnicos para elevar el nivel de las competencias locales. Texto pegado

El potencial excede lo estrictamente deportivo. Un trail internacional significa alojamiento, gastronomía, transporte, consumo, acompañantes, difusión en redes y exposición de paisajes que todavía tienen una enorme capacidad de promoción turística. La Quiaca se encuentra a más de 3.400 metros de altura y reúne quebradas, puna, frontera y circuitos de aventura en un territorio singular. Convertir esa geografía en calendario deportivo puede mover economía local y, al mismo tiempo, consolidar una marca propia vinculada a altura, resistencia y frontera.
El balance de Galindo deja entonces una conclusión concreta: La Quiaca ya no quiere organizar solamente carreras; quiere construir un destino de trail. El próximo paso, Ocho Hermanos-Cerro Escaya, será mucho más exigente y requerirá organización profesional, seguridad, premios capaces de atraer corredores de jerarquía y una estrategia de promoción nacional e internacional. Si ese salto se concreta, la ciudad podría transformar una disciplina en crecimiento en una nueva puerta de entrada turística y deportiva para toda la Puna.
