La institución educativa de Cieneguillas visita La Quiaca para difundir su propuesta académica y será parte de la Manka Fiesta con un stand donde estudiantes y docentes exhibirán y comercializarán chacinados, mermeladas, escabeches, plantines y otras producciones realizadas en la escuela. La propuesta demuestra cómo la educación técnica puede convertirse en una herramienta concreta de desarrollo para la Puna.
La EPA N° 14 de Cieneguillas llegó a La Quiaca para presentar su oferta educativa y acercar a las familias una propuesta que combina formación académica, producción agropecuaria y aprendizaje práctico. La delegación estuvo integrada, entre otros miembros de la institución, por la profesora Tamara Valle y las alumnas Noemí Velasquez y Valentina Trujillo, quienes explicaron las características de una escuela que busca formar jóvenes con conocimientos directamente vinculados con la realidad productiva de la región.
La institución ofrece una formación de seis años, al término de la cual los estudiantes obtienen el título de Técnico en Producción Agropecuaria. Además, dispone de albergue para varones y mujeres, permitiendo que estudiantes provenientes de distintos puntos de la zona puedan permanecer durante la semana en el establecimiento. Allí cuentan con acompañamiento docente, responsables de albergue y servicio de comedor con desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena.
Pero uno de los aspectos que distingue a la EPA N° 14 es que la enseñanza no queda encerrada en el aula. “Nuestra escuela no es solamente teoría, también tenemos mucha práctica en el campo, con los animales, las siembras y los cultivos”, explicó la estudiante Valentina Trujillo, quien cursa quinto año. Esa combinación permite que los alumnos incorporen conocimientos mientras experimentan directamente los procesos productivos.
La escuela también viene obteniendo reconocimiento a través de diferentes proyectos. Estudiantes de primer año participaron de la Feria de Ciencias con la iniciativa “Chaki Mi Pata”, que logró avanzar a una instancia nacional que se realizará en Córdoba. A ello se suman diferentes experiencias vinculadas con la industrialización de alimentos y la producción agropecuaria.
Precisamente, esa capacidad productiva podrá verse durante la Manka Fiesta, donde la institución instalará un stand para mostrar el trabajo realizado por estudiantes desde primero hasta sexto año. Entre los productos que estarán disponibles habrá mortadela, chorizos, queso de cerdo, mermeladas, escabeches y otras elaboraciones, además de plantines producidos dentro de la escuela.
La propuesta incluirá también la presentación de animales vinculados con las actividades educativas, entre ellos llamas, conejos y gallinas, permitiendo que quienes recorran la Manka Fiesta conozcan de manera integral cómo funciona la formación agropecuaria.
La EPA N° 14 también llevará a La Quiaca parte de otro de sus logros recientes: los elementos de la carroza con la que la institución consiguió el primer premio entre las escuelas técnicas, una muestra adicional del compromiso y creatividad de sus estudiantes.
La participación de la escuela tendrá lugar durante la Manka Fiesta de 9 a 17 horas, convirtiéndose en una oportunidad para que padres y jóvenes conozcan la propuesta académica y, al mismo tiempo, puedan adquirir productos elaborados directamente por los alumnos.

Educación que también produce
La presencia de la EPA N° 14 plantea además una discusión que resulta estratégica para la Puna: qué tipo de educación necesita una región que cuenta con enormes recursos, pero todavía enfrenta dificultades para generar empleo y oportunidades suficientes para sus jóvenes.
Experiencias como la de Cieneguillas muestran un camino posible. Educar también puede significar enseñar a producir, transformar materias primas, incorporar tecnología y generar valor en el mismo territorio.
Cuando un estudiante aprende a criar animales, cultivar, procesar alimentos, elaborar un chacinado o convertir una producción primaria en un producto comercializable, la escuela deja de ser solamente un espacio educativo y comienza a convertirse también en una plataforma de desarrollo local.
En una región donde muchas veces los jóvenes deben emigrar buscando oportunidades, fortalecer este tipo de formación puede contribuir a construir exactamente lo contrario: conocimientos capaces de generar trabajo, emprendimientos y producción dentro de la propia Puna.
La Manka Fiesta, histórica expresión del intercambio entre los pueblos andinos, vuelve así a cumplir una función que trasciende la celebración cultural. También se transforma en una enorme vidriera donde educación, producción e identidad territorial pueden encontrarse.
