El emprendimiento Puna y Alma presentó hoy en La Quiaca un desfile que reunió tejidos artesanales, joyas y accesorios con identidad regional. Aricel Delgado destacó el trabajo colectivo, agradeció el acompañamiento de los jóvenes y convocó a más artesanas a sumarse al proyecto.

La creatividad puneña encontró hoy una nueva forma de expresarse en la Manka Fiesta. En el marco de la celebración ancestral de La Quiaca, un desfile de moda puso en escena tejidos, diseños y materiales autóctonos, con el talento local como protagonista. La propuesta de Puna y Alma acercó el trabajo de las artesanas al público y mostró cómo los saberes del territorio pueden convertirse en prendas y accesorios con una expresión contemporánea.

“Muy contenta por todo lo que se pudo ver”, expresó Aricel Delgado al finalizar la presentación. En una jornada que coincidió con el Día de la Madre, saludó a las mamás y agradeció al intendente Dante Velazquez por la oportunidad de mostrar las creaciones. “Estos tejidos artesanales que estamos realizando acá en nuestra ciudad de La Quiaca”, señaló, al destacar el origen local de una iniciativa que busca crecer desde el trabajo compartido.
Delgado explicó que el emprendimiento se desarrolla junto a María y la profesora Gregoria, y extendió una invitación a otras creadoras: “Convocamos a todas las artesanas a sumarse”. La presentación contó también con la participación de María Quipildor, de Abra Pampa, quien acercó sus tejidos. Ese encuentro entre localidades dio al desfile una dimensión regional y abrió la posibilidad de fortalecer vínculos entre quienes producen y diseñan en la Puna.

La propuesta incluyó, además de las prendas, joyas y accesorios, mostrando distintas expresiones del trabajo artesanal. “Sabemos que en toda la provincia hay grandes diseñadores y artesanos”, sostuvo Delgado. Su mensaje puso en valor una oportunidad concreta: generar más espacios para que esas creaciones se conozcan, encuentren compradores y permitan consolidar los emprendimientos. Cada pieza reúne tiempo, oficio y decisiones creativas que merecen reconocimiento.
Los jóvenes también tuvieron un papel central. Delgado agradeció a quienes participaron como modelos y destacó la disposición con la que respondieron a la convocatoria. “Todos los jóvenes, cuando fueron invitados, aceptaron y nos acompañaron”, contó. También reconoció a los padres que estuvieron presentes y a las artesanas que durante los días previos se organizaron para exhibir sus trabajos en un stand. Detrás del desfile hubo una comunidad aportando esfuerzo para que el proyecto pudiera mostrarse.

La experiencia sumó a la Manka Fiesta una imagen de futuro construida con identidad propia. Los tejidos de la Puna tienen lugar en la moda actual y pueden abrir oportunidades para sus creadoras. Puna y Alma dio un paso en ese camino, reuniendo artesanía, diseño y participación juvenil. La invitación quedó abierta para que más manos se incorporen y el talento de La Quiaca y la región encuentre nuevos espacios donde crecer.
