68d2cd7ef2011
Sin salvavidas para las deudas: el Congreso frenó la refinanciación y millones de familias quedan solas frente a bancos y billeteras – La Quiaca Noticias

Sin salvavidas para las deudas: el Congreso frenó la refinanciación y millones de familias quedan solas frente a bancos y billeteras

Cuando buena parte de los hogares argentinos ya utiliza tarjetas, préstamos personales y créditos de billeteras para pagar alimentos, servicios o llegar a fin de mes, Diputados frenó el proyecto que proponía una refinanciación extraordinaria para quienes cayeron en mora. La iniciativa contemplaba cuotas vinculadas a los ingresos, quita de intereses punitorios y suspensión de determinadas acciones de cobro. Al no avanzar, las familias seguirán dependiendo de negociaciones individuales con bancos, financieras y fintech como Mercado Pago, sin un régimen legal general que las obligue a ofrecer ese alivio.

La Argentina incorporó una nueva paradoja a su crisis doméstica: cada vez más familias necesitan endeudarse para afrontar gastos corrientes, pero la herramienta legislativa que pretendía ordenar ese endeudamiento y ofrecer una salida extraordinaria a quienes ya no pueden pagar quedó bloqueada en Diputados. El oficialismo consiguió devolver a comisión la discusión sobre morosidad y la sesión terminó levantándose. Las abstenciones de cinco diputados cordobeses vinculados al espacio del gobernador Martín Llaryora resultaron determinantes para alcanzar los votos que necesitaba La Libertad Avanza. El efecto concreto es que el régimen opositor de alivio no se convirtió en ley y las deudas actuales continúan sometidas a las condiciones existentes y a los eventuales acuerdos que cada acreedor acepte ofrecer.

La dimensión del problema vuelve imposible considerar esta discusión como un asunto técnico entre bancos y legisladores. Datos publicados a partir del informe bancario del Banco Central ubicaron en agosto la irregularidad del crédito a las familias en 12,81%, mientras la mora en préstamos personales alcanzó el 17% y la de tarjetas de crédito el 12,2%. El problema tampoco consiste solamente en que algunas personas tomaron demasiado crédito: un relevamiento citado en el debate encontró que entre quienes se habían endeudado recientemente, una mayoría utilizó esos recursos para afrontar alimentos, salud, tarifas y servicios. Es decir, en numerosos hogares la deuda dejó de financiar consumo extraordinario y pasó a funcionar como extensión del salario.

Allí estaba la importancia del proyecto que quedó frenado. La propuesta de minoría declaraba una emergencia por 180 días y contemplaba un régimen de regularización voluntario para el deudor pero obligatorio para los acreedores comprendidos. Establecía que las cuotas de refinanciación no pudieran superar el 30% del ingreso, proponía la condonación total de intereses punitorios para quienes ingresaran al régimen, un plazo mínimo de doce meses, 90 días de gracia y restricciones a ejecuciones, embargos y determinadas prácticas de cobranza mientras se tramitara la regularización. También alcanzaba a obligaciones vinculadas con entidades financieras y proveedores no bancarios de crédito. Nada de eso entrará automáticamente en vigencia mientras el proyecto permanezca trabado.

El dictamen impulsado por el oficialismo sigue otra filosofía. Pone el acento en transparencia, educación financiera, información sobre tasas, prevención del fraude y portabilidad del crédito, pero no establece una refinanciación general obligatoria para las deudas que ya existen ni fija el mismo sistema de alivio propuesto por la oposición. Ese contraste resulta central. Informar mejor al consumidor puede contribuir a evitar problemas futuros, pero no resuelve por sí mismo el drama de una familia que ya acumuló saldos impagos en tarjetas, préstamos personales o créditos de una billetera virtual y hoy carece de ingresos suficientes para normalizarlos.

  La motosierra llegó a la frontera: 70 familias de carritos de mano quedaron casi sin trabajo mientras denuncian que el comercio ilegal sigue por el río

La consecuencia social puede ser profunda. Quien no logra cubrir el total de la tarjeta refinancia a tasas elevadas; quien agota esa vía recurre a un préstamo; quien tampoco alcanza puede terminar utilizando una billetera o un proveedor no bancario para cancelar otra obligación. Así se forma una rueda en la que una deuda paga a la anterior mientras el capital familiar disponible para alimentos, alquileres, medicamentos y servicios se reduce. El Congreso tenía delante un debate destinado precisamente a romper esa cadena. Al devolverlo a comisión, no desaparece la deuda: desaparece, por ahora, la posibilidad de que exista una regla nacional extraordinaria que fuerce condiciones de reestructuración más previsibles.

Por eso sería incorrecto sostener que a partir de esta votación “ya nadie llegará a fin de mes”. Pero sí puede afirmarse algo más serio: millones de hogares que ya llegan con dificultades al final del mes perdieron, al menos por ahora, la posibilidad de contar con un régimen legal general de alivio que equilibrara su negociación frente a bancos y grandes plataformas financieras. El problema no quedó resuelto; regresó a cada casa. Y allí el poder de negociación es profundamente desigual: de un lado está una familia con ingresos comprometidos y del otro una entidad financiera o tecnológica con capacidad para definir tasas, plazos y condiciones dentro de la regulación vigente.

El dato político tampoco puede esconderse. El oficialismo consiguió frenar una herramienta que intervenía directamente sobre contratos y deudas existentes, una medida cuestionada por representantes del sistema financiero por sus posibles efectos sobre el crédito futuro. Sus defensores, en cambio, argumentaban que la magnitud del sobreendeudamiento exigía una respuesta excepcional. Son dos concepciones diferentes: una prioriza evitar intervenciones que alteren el funcionamiento del mercado crediticio; la otra entiende que cuando millones de personas utilizan deuda para cubrir necesidades básicas, el problema deja de ser exclusivamente privado y adquiere dimensión social.

La política útil debería empezar por reconocer esa realidad. No se trata de premiar al que no paga ni de borrar deudas por decreto. Se trata de impedir que el crédito pensado para asistir a una familia termine convirtiéndose en una estructura de intereses de la que resulte imposible salir. Una refinanciación compatible con los ingresos, reglas contra intereses abusivos y mecanismos transparentes de cobranza no eliminan la responsabilidad del deudor: pueden hacer posible que vuelva a pagar.

  La Quiaca marchó igual: pese a la suspensión de ARCA, comerciantes y trabajadores exigieron una solución definitiva para la frontera

Mientras eso no ocurra, Argentina seguirá enfrentando una escena cada vez más habitual: trabajadores con empleo e ingresos que, aun así, necesitan endeudarse para vivir y vuelven a endeudarse para pagar la deuda anterior. El proyecto que intentaba intervenir sobre ese círculo quedó frenado. Y ésa es la discusión que el Congreso todavía le debe a millones de familias.

Noticias relaccionadas

La Quiaca no se conforma con 120 días: comerciantes y trabajadores marchan por la derogación de la R...

La Quiaca marchó igual: pese a la suspensión de ARCA, comerciantes y trabajadores exigieron una solu...

Farfán cuestionó la Resolución 5910 y respaldó la reacción judicial de Velazquez: “Hay que preservar...

Manka Fiesta bajo control: Tránsito labró 58 actas y detectó más de 20 alcoholemias positivas en La ...

La Manka Fiesta sembró identidad desde la infancia con un emotivo encuentro de copleritos

La motosierra llegó a la frontera: 70 familias de carritos de mano quedaron casi sin trabajo mientra...

La Quiaca en alerta: el comercio advierte una crisis social por las restricciones nacionales y convo...

La Cholele lleva su voz a la Manka Fiesta: alumnos preparan más de trece coplas para el concurso mun...

La Quiaca retomó el techado de la Escuela 404: una obra esperada por su comunidad educativa

“Esto directamente nos mata”: La Quiaca advierte que las restricciones de ARCA amenazan el sustento ...

La Quiaca: controles en la Manka Fiesta, siniestros viales y una denuncia por un incidente en Tránsi...

La Quiaca prepara su próximo salto: el futuro de la ciudad también se construye con sus vecinos

“Gracias por la vida”: el emotivo saludo de Dante Velazquez a las madres de La Quiaca

Sadir en La Quiaca: respaldo a Velazquez, proyección mundial para la Manka Fiesta y una ciudad que b...

Manka Fiesta: el pueblo andino abrió su gran encuentro y La Quiaca volvió a ser la Puerta de América

La Manka Fiesta comenzó a latir con cultura: el Encuentro Internacional de Escritores abrió una agen...

USMA La Quiaca cumple 12 años: una red de acompañamiento que demuestra que la recuperación es posibl...

Manka Fiesta 2026: La Quiaca abre mañana una celebración ancestral que vuelve a unir a los pueblos a...

La Quiaca recupera su memoria ferroviaria con el Paseo de los Poetas

La Quiaca: recuperaron en Bolivia una camioneta robada en Jujuy y la restituyeron por el puente inte...

¿Qué sector debería ser prioridad absoluta para reactivar la economía jujeña?
Compartí:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  • bitcoinBitcoin (BTC) $ 62,013.00 2.2%
  • ethereumEthereum (ETH) $ 1,740.83 2.21%
  • tetherTether (USDT) $ 0.999132 0.01%
  • bnbBNB (BNB) $ 564.26 2.77%
  • usd-coinUSDC (USDC) $ 0.999925 0%
  • xrpXRP (XRP) $ 1.08 3.87%
  • solanaSolana (SOL) $ 77.18 5.21%
  • tronTRON (TRX) $ 0.327570 0.95%
  • staked-etherLido Staked Ether (STETH) $ 2,265.05 3.46%
  • figure-helocFigure Heloc (FIGR_HELOC) $ 1.03 0.92%