La Dirección de Tránsito de La Quiaca realizó un balance de los operativos desplegados durante el fin de semana de la Manka Fiesta. Ariel Rodríguez informó que se labraron 58 actas, se detectaron más de 20 casos de alcoholemia positiva y se demoraron vehículos y motocicletas por distintas infracciones. A pesar del intenso movimiento, no se registraron accidentes de gravedad.
La Manka Fiesta volvió a movilizar a miles de personas y exigió un importante despliegue de prevención y control en distintos puntos de La Quiaca. El director de Tránsito, Ariel Rodríguez, explicó que el personal municipal trabajó durante viernes, sábado y domingo con cobertura prácticamente permanente, desarrollando recorridos diurnos y nocturnos, controles vehiculares y tareas de prevención en los sectores de mayor circulación. El balance dejó 58 actas labradas, más de 20 alcoholemias positivas y la demora de distintos vehículos y motocicletas por infracciones, principalmente por estacionamiento en lugares no permitidos o espacios debidamente señalizados.
Rodríguez destacó que, pese al importante flujo vehicular generado por las actividades de la Manka Fiesta, no se produjeron accidentes de relevancia, sino únicamente colisiones menores. El operativo contó con articulación entre el municipio, la Policía de la Provincia y otros organismos, permitiendo sostener controles durante las horas de mayor movimiento. El funcionario insistió en que la finalidad de estas acciones no es sancionar por sancionar, sino reducir riesgos y evitar situaciones que puedan comprometer la vida de conductores, peatones y familias enteras.
Durante el informe también se aclaró el episodio relacionado con una bicicleta eléctrica que inicialmente había sido interpretado como una posible sustracción. Rodríguez explicó que la unidad había sido demorada por personal de Tránsito debido a que se encontraba estacionada en un espacio no permitido. El procedimiento se realizó con testigo y la bicicleta quedó resguardada en dependencias municipales hasta que su propietario se presentó para retirarla. También se registraron situaciones similares con motocicletas. En otros casos, vehículos ingresaron a sectores no habilitados durante las actividades festivas y se optó por informar a los conductores y solicitar su retiro, sin aplicar sanciones cuando correspondía privilegiar el criterio preventivo.

El fin de semana también dejó un episodio de violencia en la sede de la Dirección de Tránsito. Según relató Rodríguez, una persona ingresó a las oficinas, provocó disturbios y comenzó a golpear mobiliario, por lo que fue necesaria la intervención policial. El funcionario señaló que se realizó la denuncia correspondiente y que el involucrado tendría antecedentes de amenazas contra autoridades del Juzgado de Faltas. La situación fue contenida con la colaboración de efectivos policiales e Infantería.
Los controles continuarán durante los próximos días y especialmente durante la octava de la Manka Fiesta. Rodríguez recordó que las sanciones por alcoholemia y otras infracciones pueden ser elevadas y pidió responsabilidad a quienes participen de las celebraciones. “Disfrutemos, compartamos, pero no pongamos en riesgo nuestra vida ni la de terceros”, fue el mensaje central del funcionario. La advertencia busca preservar el carácter festivo de la celebración sin naturalizar conductas que pueden terminar en tragedias evitables.
La Manka Fiesta es cultura, tradición y encuentro, pero también exige una organización capaz de cuidar a quienes participan. El balance del fin de semana muestra que el intenso movimiento pudo desarrollarse sin hechos graves, aunque la cantidad de alcoholemias positivas vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de mantener controles sostenidos. La prevención, más que una sanción, aparece como una herramienta indispensable para que la celebración continúe siendo una fiesta y no se transforme en una emergencia.
