Después de varios días de incertidumbre y una investigación que movilizó a autoridades judiciales y fuerzas de seguridad de Argentina y Bolivia, Maximiliano Martínez fue encontrado con vida en la ciudad de La Paz. Se encuentra en buen estado de salud y bajo resguardo de la Policía boliviana. La investigación fue coordinada por el fiscal de La Quiaca, Alberto Mendívil, y tuvo como una de sus claves el seguimiento del IMEI de su teléfono, cuya última actividad había sido detectada precisamente en la capital boliviana.

La noticia que esperaba toda La Quiaca finalmente llegó. Maximiliano Martínez, intensamente buscado desde hacía varios días, fue localizado con vida en La Paz, poniendo fin a una etapa de enorme preocupación para su familia y para toda la comunidad fronteriza. El hallazgo fue producto de una investigación coordinada por el Ministerio Público de la Acusación de Jujuy con autoridades judiciales y fuerzas de seguridad de Bolivia.
La investigación estuvo a cargo del fiscal de La Quiaca, Alberto Mendívil, y contó con la intervención de la Brigada de Investigaciones de La Quiaca, fuerzas nacionales argentinas, la Fiscalía de Villazón y la Policía de Villazón, bajo la coordinación del coronel Erick Rebollo. La articulación entre ambos países permitió ampliar progresivamente el radio de búsqueda y sostener distintas líneas investigativas de manera simultánea.

Uno de los elementos decisivos fue el seguimiento del IMEI del teléfono celular de Martínez. Según la información oficial, el dispositivo había registrado actividad por última vez en La Paz, lo que permitió orientar la investigación hacia territorio boliviano y profundizar las tareas en esa ciudad. Ese dato tecnológico terminó siendo una pieza importante dentro de un operativo mucho más amplio que combinó inteligencia, rastrillajes y cooperación internacional.
Mientras avanzaba esa línea investigativa, en la frontera se desplegaron intensos operativos de búsqueda. Durante varios días se realizaron rastrillajes a ambos lados del límite internacional, controles, relevamientos y tareas conjuntas con participación de organismos argentinos y bolivianos. La dimensión del operativo mostró hasta qué punto el caso había dejado de ser exclusivamente local para convertirse en una búsqueda binacional.

El intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, también tuvo una participación activa durante esos días. Acompañó distintas instancias de búsqueda y realizó gestiones en territorio boliviano para fortalecer la cooperación. En Potosí mantuvo reuniones con autoridades departamentales y de seguridad, planteando la necesidad de ampliar la coordinación y sostener el esfuerzo hasta encontrar a Maximiliano. Esa presencia política e institucional acompañó el trabajo específico de las fuerzas y fiscalías que llevaban adelante la investigación.
El hallazgo en La Paz abre ahora una nueva etapa. Martínez se encuentra bajo resguardo de la Policía de Bolivia y, de acuerdo con la información disponible, en buen estado general de salud. A partir de ahora se avanzará con las actuaciones necesarias para reconstruir su recorrido, establecer qué ocurrió durante los días en que permaneció ausente y concretar su regreso a La Quiaca.
La aparición con vida de Maximiliano deja una imagen poderosa para toda la región: una búsqueda que cruzó fronteras, que combinó tecnología, investigación judicial, presencia territorial y cooperación entre dos países, y que terminó con el desenlace que todos esperaban. Para su familia y para La Quiaca, la noticia significa, por sobre todas las cosas, alivio.
