Después de una intensa movilización que involucró a fuerzas de seguridad argentinas y bolivianas, organismos internacionales y autoridades municipales, Maximiliano Martínez fue localizado con vida en la ciudad de La Paz. El comandante de Frontera Policial de Villazón, coronel Erick Rebollo, informó sobre el hallazgo y señaló que Martínez fue encontrado desorientado y con un cuadro emocional y clínico que requería asistencia médica. El intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, tuvo una activa participación institucional, trasladándose personalmente por Bolivia para reclamar que la búsqueda no perdiera intensidad y fortalecer la coordinación binacional.
La noticia que La Quiaca esperaba finalmente llegó. Maximiliano Martínez fue encontrado con vida en territorio boliviano, después de varios días de incertidumbre y de un despliegue que atravesó literalmente la frontera. Según la información brindada por el jefe policial de Villazón, coronel Erick Rebollo, el hombre fue localizado en la ciudad de La Paz, vistiendo una campera azul y presentando un estado de desorientación que inicialmente dificultó establecer con precisión su situación.
Rebollo explicó que Martínez fue puesto bajo asistencia médica en Bolivia y que, mediante el contacto y la conversación con él, pudo avanzarse en la verificación de su identidad. De acuerdo con lo informado, atravesaba un cuadro emocional y clínico que requería evaluación profesional. Como parte del procedimiento se preveía además establecer una videollamada con sus familiares y autoridades, antes de avanzar en los mecanismos necesarios para su regreso. Por prudencia, corresponderá ahora esperar los informes médicos y oficiales para conocer con precisión qué ocurrió durante los días en que permaneció desaparecido.
El desenlace llega después de un operativo de dimensiones poco habituales para la frontera. Antes del hallazgo se había activado una alerta amarilla de Interpol, mientras efectivos argentinos y bolivianos realizaban rastrillajes, patrullajes, sobrevuelos con drones y tareas con canes especializados. Del lado argentino participaron Policía Federal, Gendarmería Nacional y Policía de Jujuy; del lado boliviano, la Policía Boliviana y organismos dependientes de Potosí y Villazón. Las autoridades habían llegado a movilizar a más de 250 efectivos en diferentes momentos del operativo.
En ese entramado institucional tuvo también una presencia destacada el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez. Desde los primeros días puso recursos municipales a disposición, acompañó a la familia y promovió reuniones con autoridades del vecino país. Primero fortaleció la coordinación con el alcalde de Villazón, Roger Sosa, y posteriormente se trasladó hasta Potosí para plantear el caso ante autoridades departamentales y policiales bolivianas. La consigna que sostuvo públicamente fue que la búsqueda no debía perder impulso ni detenerse en la frontera. Esa articulación municipal complementó el trabajo operativo y judicial que correspondía a las fuerzas y fiscalías competentes.
Las horas previas habían sido especialmente sensibles. El teléfono de Martínez había registrado actividad en Bolivia, un elemento que llevó a extender la búsqueda hacia otras ciudades del vecino país y reforzó la hipótesis de que continuaba en territorio boliviano. También se había descartado oficialmente que un cuerpo hallado días atrás en el río Internacional correspondiera al efectivo argentino, lo que permitió mantener abiertas las líneas de búsqueda.
El hallazgo con vida constituye, por sobre todo, un alivio para su familia y para una comunidad que acompañó la búsqueda durante días. También deja una imagen significativa de cooperación fronteriza: cuando se trató de encontrar a una persona, La Quiaca, Villazón, Potosí y las fuerzas nacionales de ambos países trabajaron sobre una misma urgencia. Ahora comenzará otra etapa, centrada en su atención médica, el reencuentro con sus seres queridos y el esclarecimiento de las circunstancias que rodearon su desaparición.
