La Municipalidad de La Quiaca ejecuta trabajos de hormigón, badenes y cordones en el sector de Ruta 5, en la intersección de calle León Gieco y Artesanos Andinos. El arquitecto Rubén López explicó que la intervención busca encauzar correctamente el agua de lluvia, evitar anegamientos y proteger la carpeta asfáltica ante la llegada de la temporada de precipitaciones.

La Municipalidad de La Quiaca lleva adelante una nueva intervención sobre Ruta 5, específicamente en la zona de calle León Gieco y Artesanos Andinos, donde se realizan trabajos de hormigonado, construcción de badenes y terminación de cordones. El arquitecto Rubén López explicó que la obra tiene un objetivo preventivo: ordenar el escurrimiento pluvial y evitar que el agua termine afectando la calzada o generando inconvenientes para los vecinos.
Según detalló el profesional, el sector constituye un punto de encuentro de distintos desniveles y pendientes, por lo que era necesario intervenir para que el agua de lluvia tenga una salida definida. La nueva estructura permitirá concentrar el escurrimiento hacia el punto más bajo y conducirlo de manera controlada, evitando acumulaciones y posibles deterioros sobre el pavimento.
López señaló que este tipo de obras debió acompañar originalmente los trabajos de asfaltado, pero que por cuestiones operativas y de tiempos con la empresa no pudieron concretarse en aquella etapa. Ahora, con la intervención municipal, se busca completar ese esquema y dejar resuelto uno de los puntos más sensibles del sector.

La obra incluye además la terminación de aproximadamente 20 metros de cordón en ambos lados y trabajos sobre las dos calzadas. Parte del material, explicó el arquitecto, fue aportado por los propios vecinos, lo que permitió avanzar también con el acondicionamiento del entorno inmediato.
Otro de los objetivos centrales es proteger la vida útil del asfalto. López remarcó que el agua de lluvia, cuando no encuentra un drenaje adecuado, puede generar daños progresivos sobre la carpeta vial. Por eso, la ejecución de badenes y encauzamientos funciona no solo como una solución hidráulica, sino también como una medida de conservación de la infraestructura.
El arquitecto sostuvo que la obra cobra especial importancia ante la proximidad de octubre y el inicio de una etapa en la que suelen registrarse lluvias con mayor frecuencia. En ese sentido, destacó que el municipio está intentando adelantarse a posibles problemas y ejecutar tareas preventivas antes de que comiencen las precipitaciones más intensas.

Los trabajos continuarán por etapas. Una vez finalizado el hormigonado del sector, será necesario respetar un período de aproximadamente 21 días antes de habilitar plenamente la circulación sobre la obra. Mientras tanto, se mantendrán desvíos alternativos para permitir el tránsito vehicular.
López pidió paciencia a los vecinos durante este período y remarcó que se trata de una intervención necesaria para el barrio. La finalidad, sostuvo, es dejar una solución definitiva que permita mejorar el escurrimiento, proteger el asfalto y evitar futuros inconvenientes durante los días de lluvia.
