La segunda edición del Trail de las Alturas dejó de ser solamente una competencia deportiva para convertirse en una pieza de una estrategia territorial más ambiciosa. Con más de 150 corredores, inscripción gratuita, premios económicos y circuitos de 5, 10 y 25 kilómetros, la Municipalidad de La Quiaca utilizó la marca Manka Fiesta para asociar deporte, paisaje e identidad. Durante la jornada, el intendente Dante Velazquez anunció el siguiente paso: una gran competencia de dos días que proyecta vincular el cordón de Ocho Hermanos con el Cerro Escaya, convocando atletas argentinos y bolivianos y colocando a la Puna dentro del mapa del trail de altura.

La carrera realizada este domingo confirmó que existe una base sobre la cual crecer. La organización municipal había proyectado inicialmente 150 lugares y días antes ya informaba 120 inscriptos, con los últimos cupos disponibles. Los recorridos atravesaron sectores de alta exigencia, incluyendo el camino hacia Mina Bélgica, ascensos por cerros y áreas próximas a Sansana, con Ocho Hermanos como uno de los grandes paisajes del circuito. Velazquez explicó que se decidió no cobrar inscripción por la dificultad económica que atraviesan muchos deportistas y sostuvo que el municipio debía compartir el esfuerzo que hacen quienes viajan, entrenan y llegan hasta La Quiaca.

El anuncio más importante llegó mirando hacia fin de año. Velazquez confirmó que ya se trabaja en una prueba de 48 horas distribuida en dos jornadas, cuyo concepto será conectar Ocho Hermanos con el Cerro Escaya. No se trata de dos lugares elegidos al azar. El cordón de Ocho Hermanos se encuentra a unos 12 kilómetros de La Quiaca, sobre el corredor hacia Yavi, y forma parte de un área reconocida por sus paisajes puneños, la Laguna Colorada y un valioso patrimonio arqueológico de grabados rupestres. El Cerro Escaya, por su parte, integra el cordón homónimo del departamento Yavi y alcanza sectores cercanos a los 3.600 metros de altura, condiciones que pueden aportar una identidad propia a una competencia de montaña extrema.
La concepción de la gestión municipal es utilizar el deporte también como herramienta de promoción territorial. Velazquez adelantó que pretende convocar participantes de distintos puntos del país y especialmente de Bolivia, aprovechando la condición fronteriza de La Quiaca para construir una competencia verdaderamente andina. Una carrera de dos días puede movilizar corredores, equipos técnicos, familiares y acompañantes, generando demanda sobre alojamiento, gastronomía, transporte y comercio. La posibilidad de mostrar esos paisajes mediante imágenes, transmisiones y redes sociales agrega además una dimensión turística que va mucho más allá de los tiempos deportivos.

La jornada dejó también historias que ayudan a construir esa identidad. El intendente destacó especialmente a Mabel, corredora local que volvió a alcanzar un podio y a quien señaló como ejemplo de constancia, superación y colaboración con otros deportistas. La atleta explicó que el trail implica primero compartir una competencia con el grupo y luego enfrentar el desafío personal y mental de superarse. Velazquez confirmó que ella será una de las personas que colaborarán en el armado del futuro circuito Ocho Hermanos-Escaya, trasladando la experiencia de quienes entrenan habitualmente en esos terrenos al diseño de la nueva prueba.

Pero la decisión estratégica está en algo todavía mayor: colocar la Manka Fiesta como sello de identidad transversal. La gran celebración quiaqueña, que cada octubre reúne intercambios culturales, artesanales y productivos con participación de comunidades de la región y Bolivia, constituye uno de los acontecimientos más característicos de la frontera norte. Casa de Jujuy La gestión busca ahora extender esa marca hacia actividades deportivas, turísticas y recreativas, de modo que “Manka Fiesta” no identifique solamente un encuentro anual sino una manera de presentar La Quiaca ante quienes llegan desde afuera.

El desafío será convertir el anuncio en un circuito técnicamente sólido, seguro y capaz de sostener una convocatoria creciente. Pero el concepto ya está planteado: hacer del paisaje puneño un escenario deportivo y de la Manka Fiesta una marca territorial con proyección internacional. Si el Trail de las Alturas abrió el camino con más de 150 participantes, la competencia Ocho Hermanos-Cerro Escaya pretende elevar la apuesta: dos días, altura extrema, integración con Bolivia y una geografía que La Quiaca busca transformar en una ventaja competitiva para su turismo.
