La Municipalidad de La Quiaca avanza con una nueva etapa de modernización del Centro de Alto Rendimiento. Un ingeniero especialista llegado desde Salta trabaja especialmente en la instalación de las nuevas calderas e intercambiadores de calor destinados a mejorar el funcionamiento de la pileta climatizada. El secretario de Obras Públicas, ingeniero Emanuel Churquina, destacó que el nuevo sistema permitirá alcanzar mejores temperaturas, proteger los equipos y prolongar sustancialmente su vida útil en las exigentes condiciones climáticas de la Puna.

El CEAR vuelve a dar un salto tecnológico. Durante la jornada comenzó la instalación de las nuevas calderas y de un sistema de intercambiadores de calor de última generación, una intervención especialmente relevante para La Quiaca, donde las temperaturas bajo cero representan uno de los principales desafíos para sostener durante todo el año el funcionamiento de una pileta climatizada. Churquina explicó que los equipos anteriores habían sufrido un desgaste considerable por la circulación directa de agua con altos niveles de sal y cloro. El nuevo sistema permitirá separar ese circuito y preservar el cuerpo de las calderas, logrando mayor eficiencia térmica y una vida útil más prolongada. La llegada de estos equipos ya había sido anticipada como una de las piezas centrales del proceso de transformación del complejo deportivo.

La intervención cuenta además con asistencia técnica especializada: un ingeniero proveniente de Salta llegó particularmente a La Quiaca para realizar y supervisar la instalación de las calderas, dada la tecnología incorporada y la necesidad de garantizar su correcto funcionamiento desde la puesta en marcha. “Son equipos de última tecnología. Con los intercambiadores vamos a cuidar el cuerpo de la caldera y, al mismo tiempo, obtener un rendimiento mucho mejor del agua caliente”, explicó Churquina. El objetivo es resolver una dificultad histórica del natatorio: mantener temperaturas adecuadas incluso durante los períodos de frío extremo, una situación que anteriormente llegó a condicionar su normal funcionamiento.

Los trabajos no se concentran únicamente en la pileta. En la cancha cubierta del CEAR también se instalará una caldera conectada a seis fan coils, equipos que impulsarán aire caliente y permitirán calefaccionar de manera uniforme todo el recinto. A ello se suma el avance de las terminaciones: durante la jornada anterior, incluso en feriado, los trabajadores municipales ejecutaron aproximadamente 120 metros cuadrados de hormigón para nivelar uno de los pasillos y continúa la colocación de vidrios laminados de seguridad 3×3, especialmente elegidos para reducir riesgos durante la práctica deportiva. La ampliación del CEAR forma parte de un proyecto mayor que incluye un nuevo espacio para deportes de contacto, sanitarios, oficinas y superficies especialmente preparadas para entrenamiento.

En paralelo, Obras Públicas mantiene otros frentes activos. Junto al sector de Zoonosis comenzó el montaje de nuevos baños institucionales para hombres y mujeres, que estarán disponibles durante el predio de la Manka Fiesta y que incorporan una tecnología de módulos premoldeados de hormigón, permitiendo acelerar notablemente los tiempos de construcción. Churquina señaló que en apenas una jornada pudieron montarse los muros y que ahora resta ejecutar la cubierta y las instalaciones. También continúan los trabajos en el nuevo espacio para deportes de contacto, donde un equipo de 16 trabajadores avanza con cerramientos laterales, baños, oficina, depósito y preparación del piso de goma destinado a las distintas disciplinas.

La modernización alcanza además al Mercado Minorista, donde ya se espera la llegada de aberturas y cristales para completar el cerramiento, tras lo cual restarán principalmente la instalación eléctrica y la iluminación. La simultaneidad de obras muestra una estrategia municipal orientada a fortalecer infraestructura deportiva, comercial y de servicios antes de la Manka Fiesta. En el caso particular del CEAR, la incorporación de calderas, intercambiadores y calefacción representa algo más que una mejora técnica: significa intentar garantizar deporte durante los doce meses del año en una de las ciudades más frías del país. En La Quiaca, climatizar adecuadamente una pileta no es un detalle de confort; es convertir al clima extremo de la Puna en una condición que puede ser administrada con infraestructura y tecnología.
