El intendente de La Quiaca, Dante Velazquez, aprovechará la apertura de ExpoJuy 2026 para ratificar una invitación abierta a todos los jujeños: viajar a la frontera norte y ser parte de una nueva edición de la Manka Fiesta. Junto a las embajadoras de la ciudad, la promoción buscará mostrar que la celebración no es sólo una fiesta cultural, sino también una expresión viva de intercambio, identidad, economía popular e integración regional.
Para Velazquez, la Manka Fiesta representa mucho más que una tradición que se conserva. Su interpretación la coloca en el centro de una visión de desarrollo para La Quiaca y la Puna: una memoria ancestral basada en el trueque, el cambalache, la circulación de productos y el encuentro entre comunidades que hoy puede dialogar con herramientas contemporáneas como la Zona Franca, el turismo, la producción regional y la integración con Bolivia y Chile. “La Quiaca no es un borde, es una verdadera plataforma de integración que conecta a la Argentina con el continente”, viene sosteniendo el intendente, al vincular la historia comercial de la Manka con la nueva etapa económica que busca abrir la ciudad. Texto pegado
La presencia en ExpoJuy tiene entonces un significado doble. Por un lado, permite promocionar una fiesta que en los últimos años amplió su convocatoria y que ya recibe participantes de distintos puntos del país y de la región. Por otro, instala una lectura estratégica: La Quiaca quiere dejar de ser vista únicamente como ciudad de frontera para posicionarse como nodo cultural, comercial y turístico. Velazquez remarcó que la Manka conserva una historia profunda de intercambio, pero que hoy ese espíritu se proyecta en nuevas escalas, con una Zona Franca que puede tomar “el bastón de la ancestralidad” y traducirlo en oportunidades laborales, productivas y comerciales. Texto pegado
Ese crecimiento ya empieza a sentirse en la propia organización de la fiesta. Desde el municipio se reconoce que el predio queda cada vez más pequeño frente al aumento de feriantes y visitantes, con presencia de economía popular, productos regionales, intercambio y comercialización a precios accesibles. La convocatoria también se amplía hacia organismos técnicos, universidades, productores y especialistas de Argentina, Bolivia y Perú, con actividades vinculadas a camélidos, saberes ancestrales, gastronomía y cultura. Para Velazquez, esa amplitud confirma que la Manka no pertenece a un solo sector: es una construcción colectiva que une ruralidad, ciudad, tradición y nuevas oportunidades. Texto pegado
La invitación que hoy llevará a ExpoJuy apunta precisamente a eso: que los jujeños no miren la Manka desde lejos, sino que la vivan. Que recorran sus puestos, conozcan sus productos, escuchen su música, descubran su gastronomía y comprendan por qué La Quiaca entiende esta celebración como parte de una estrategia mayor de desarrollo. Velazquez también volvió a insistir en la necesidad de socializar y proyectar la fiesta hacia el país y el mundo, en el marco de una aspiración más amplia para que algún día pueda alcanzar reconocimiento internacional como patrimonio cultural. Texto pegado
En esa visión, cultura, deporte, turismo e infraestructura forman parte de una misma construcción. La ciudad viene sumando actividades deportivas, nuevas obras y servicios con la intención de que quien llegue a La Quiaca no sólo pase, sino que se quede, pernocte y descubra la región. La Manka Fiesta aparece así como la gran puerta de entrada a esa propuesta. Y el mensaje que Velazquez llevará hoy a ExpoJuy puede resumirse en una invitación sencilla pero cargada de sentido: venir a La Quiaca no es solamente asistir a una fiesta; es entrar en una historia de intercambio que sigue viva y que ahora busca convertirse también en una plataforma de futuro para toda la Puna y Jujuy.
