La hermana Pascuala Gerónimo y Cintia Zotar convocaron a las familias a acompañar un encuentro de oración este sábado, a las 10, en la parroquia. Participarán las infancias misioneras, niños de catequesis y todos aquellos que quieran acercarse para aprender y compartir.
En el mes del Rosario y de las Misiones, los niños de La Quiaca están protagonizando una experiencia de fe que también emociona y moviliza a los adultos. Después de acompañar jornadas de oración con hombres y mujeres de la comunidad, las infancias misioneras preparan un encuentro para este sábado, a las 10, en la parroquia, con una invitación abierta a niños, adolescentes y familias.
La hermana Pascuala Gerónimo y Cintia Zotar, referente de la Infancia Misionera Nuestra Señora de la Merced, explicaron que las actividades de octubre buscan fortalecer el aprendizaje de la oración y el compromiso personal de los chicos. La propuesta permite que sean ellos quienes dirijan el Rosario y compartan con otros lo que van descubriendo en su camino de fe.
“¿Qué es misionar? Dar aquello que yo tengo, dar aquello que yo experimento en mi vida”, expresó la hermana Pascuala. Desde esa mirada, aprender a rezar constituye una experiencia que los niños pueden llevar después a sus hogares y compartir con sus familias y amigos.
Ese protagonismo infantil ya dejó momentos significativos. La religiosa relató que uno de los participantes adultos, que antes consideraba al Rosario una oración larga y aburrida, manifestó que esta vez el encuentro se le había pasado rápidamente. Para la hermana, la manera en que los chicos transmiten su entusiasmo tiene una capacidad especial para acercar a otras personas y renovar su participación.
Cintia destacó que en la ciudad funcionan tres grupos de infancia misionera y que el encuentro reunirá también a niños de catequesis. La invitación se extiende a quienes participan del proyecto de apoyo escolar y a todos los chicos que quieran acercarse, aunque todavía no formen parte de estos espacios.
“Que traigan el Rosario y muchas ganas de querer aprender y, sobre todas las cosas, compartir con otros niños”, señaló. El objetivo es que puedan conocer cómo se reza, participar y vivir una jornada de encuentro con sus pares.
Las referentes también reconocieron el acompañamiento de las familias. Cintia remarcó que detrás de las actividades existe un grupo de madres y padres dispuesto a colaborar y participar. Ese respaldo ayuda a sostener el trabajo de la infancia misionera y fortalece el vínculo entre la parroquia y los hogares.
La jornada cerrará esta serie de actividades de oración impulsadas durante octubre. La cita será este sábado, a las 10, en la parroquia de La Quiaca. Los participantes están invitados a llevar su Rosario. Con los niños como protagonistas, la comunidad compartirá un encuentro para aprender, rezar y fortalecer los lazos que sostienen la vida misionera.
