El Hospital Jorge Uro de La Quiaca ha decidido redoblar los esfuerzos de vacunación contra el sarampión tras conocerse que en el país vecino, Bolivia, se han confirmado 60 casos distribuidos en distintos departamentos. Ante el riesgo de propagación por el flujo constante de personas en la zona fronteriza, las autoridades sanitarias locales ya comenzaron a desplegar un operativo reforzado de inmunización, especialmente orientado a niños y grupos vulnerables.
Fernanda Elías, directora del nosocomio quiaqueño, explicó que, si bien ya se había avanzado con jornadas de vacunación preventiva, la reciente alerta encendió todas las señales de precaución. “Recibimos la información sobre estos 60 casos en Bolivia, y en esta zona de frontera sabemos que una persona infectada puede ingresar fácilmente, incluso sin saberlo. Por eso vamos a intensificar el trabajo que ya habíamos empezado”, expresó.
La situación preocupa particularmente por los registros locales: hay 53 niños menores de un año que aún no han recibido la dosis correspondiente, y otros 70 nacidos en 2020 que también están pendientes. “Ya estamos saliendo casa por casa a buscarlos, porque queremos una cobertura total”, agregó Elías.
La respuesta rápida del hospital también se articuló con las autoridades provinciales. Según explicó la directora, se comunicó directamente con el Ministro de Salud de Jujuy y su equipo para coordinar estrategias. Desde el Ministerio se emitieron recomendaciones específicas: garantizar la inmunización en niños y prestar atención especial a personas inmunocomprometidas, cuya salud podría complicarse gravemente si se contagian.
“Nos reunimos y ya tomamos la decisión: todo el equipo de salud está comprometido a encontrar a cada niño o niña que le falte su vacuna. Vamos a ir donde sea necesario. Es una prioridad absoluta proteger a nuestra comunidad”, afirmó Elías.
Además de las campañas en los barrios, el hospital habilitó puntos móviles en lugares estratégicos de La Quiaca y también en centros de salud periféricos, para garantizar un acceso amplio. “Esta es una carrera contra el tiempo. El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa, pero prevenible. La vacuna salva vidas”, remarcó Elías.
La campaña contará con refuerzo de recursos logísticos y humanos, y se pide la colaboración de la comunidad para facilitar el contacto con familias que aún no hayan completado el esquema. También se solicita a quienes vayan a viajar o a quienes reciban visitas del exterior que verifiquen sus certificados de vacunación y se acerquen al hospital si tienen dudas.
La Quiaca, por su condición de ciudad limítrofe, se convierte en un frente clave en la prevención de enfermedades importadas. Por eso, las autoridades piden no bajar la guardia y mantener un compromiso activo con la salud pública.
