Un episodio ocurrido durante el fin de semana volvió a demostrar el valor de la preparación ante una emergencia. Personal del Cuartel de Bomberos de La Quiaca intervino rápidamente cuando un hombre mayor comenzó a atragantarse durante un almuerzo y logró liberar sus vías respiratorias mediante la maniobra de Heimlich. El hecho fue destacado por el oficial principal Reinaldo Armella, de la Unidad Regional 5, y reabre una discusión clave para toda la comunidad: la necesidad de que cada vez más vecinos, docentes, trabajadores y familias conozcan una técnica sencilla que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

El episodio ocurrió el sábado, cerca de las 13.45, mientras efectivos del Cuartel de Bomberos cumplían tareas de seguridad en una actividad vinculada a un aniversario universitario. Según informó el oficial principal Reinaldo Armella, terceros alertaron a los bomberos de que una persona de edad avanzada se estaba atragantando. La reacción fue inmediata: el personal aplicó la maniobra de Heimlich, consiguió desobstruir la vía aérea y estabilizó al hombre, evitando que la situación avanzara hacia un cuadro de mayor gravedad.
La intervención merece ser resaltada no sólo por su eficacia, sino porque vuelve a mostrar la importancia de la capacitación en primeros auxilios y maniobras de desobstrucción. Ante un atragantamiento severo, cada segundo cuenta. Saber cómo actuar correctamente mientras llega asistencia médica puede ser decisivo. Por eso, experiencias como la registrada este fin de semana deberían servir también para promover jornadas masivas de formación destinadas a empleados públicos, docentes, estudiantes, comerciantes, gastronómicos, trabajadores del transporte y familias. Una comunidad capacitada es una comunidad con mayores herramientas para responder ante una emergencia.

Armella brindó además un amplio informe sobre el despliegue policial durante las actividades estudiantiles, bailables y religiosas desarrolladas en La Quiaca y otras localidades de la Unidad Regional 5. Se realizaron operativos conjuntos con la Dirección de Tránsito municipal, controles vehiculares y de alcoholemia, mientras que durante la Bienvenida a la Primavera se afectaron más de 50 efectivos, móviles, motocicletas y personal de Seguridad Vial. También hubo actuaciones por venta de bebidas alcohólicas fuera del horario permitido y controles relacionados con conductores que habían ingerido alcohol, ante lo cual la Policía volvió a pedir responsabilidad para evitar poner en riesgo a terceros.
El informe incluyó además la activación de protocolos de búsqueda de personas, con resultados positivos tanto en La Quiaca como en Abra Pampa, y la intervención conjunta de bomberos frente a incendios de pastizales. Desde la fuerza también remarcaron que durante estas semanas se intensificarán los controles en locales bailables y espacios nocturnos para resguardar especialmente a adolescentes y menores de edad, solicitando el acompañamiento de las familias.
Sin embargo, entre todas las novedades del fin de semana, la asistencia al hombre que se atragantaba deja una enseñanza que trasciende al operativo policial. La maniobra de Heimlich no debería ser un conocimiento exclusivo de policías, bomberos o personal sanitario. La experiencia de La Quiaca demuestra que una capacitación básica, correctamente impartida, puede transformar a cualquier ciudadano en el primer eslabón de una cadena que salva una vida. Impulsar talleres abiertos y periódicos de primeros auxilios sería, a partir de este caso, una inversión concreta en seguridad comunitaria y prevención.
