Aunque el acto central de la Manka Fiesta tendrá lugar mañana, La Quiaca ya comenzó a vivir una de sus celebraciones más importantes. El 17° Encuentro Internacional de Escritores abrió formalmente una intensa agenda cultural en el Complejo Cultural, con reconocimientos, ponencias y participación de autores de diferentes puntos del país. El intendente Dante Velazquez acompañó la jornada y reafirmó una línea de gestión que busca convertir a la cultura en uno de los grandes sellos identitarios de la ciudad fronteriza.
La Manka Fiesta ya está en marcha. Antes de las inauguraciones y del acto institucional previsto para mañana, la literatura abrió este viernes una de las puertas más profundas de la celebración ancestral con el 17° Encuentro Internacional de Escritores, una propuesta que reunió autores, docentes, estudiantes y referentes culturales en el Complejo Cultural de La Quiaca. Para el profesor Mario Fidel Tolaba, uno de los organizadores, la apertura tuvo un significado especial: “Fue muy lindo y muy emotivo. Queríamos darle una apertura oficial como corresponde y hacerlo en este lugar tan significativo para nosotros y para nuestra cultura”.

La jornada permitió además reconocer a quienes vienen construyendo memoria escrita desde el territorio. Tolaba destacó el homenaje a Francisco Ramírez, por una producción bibliográfica que ronda los siete libros publicados; a Gregoria, por la aparición de su primer libro de cuentos, relatos y vivencias; a Susana Quiroga, por su trabajo sostenido en favor de la literatura jujeña y su acompañamiento histórico al encuentro; y al escritor Fernando Russo, proveniente de Río Negro y participante habitual de estas jornadas. Más que un protocolo, los reconocimientos pusieron en valor algo esencial: La Quiaca también se narra, se escribe y preserva su identidad a través de quienes convierten las experiencias de la Puna en palabra.

El intendente Dante Velazquez acompañó la apertura, un gesto que Tolaba remarcó especialmente al señalar el respaldo municipal que el encuentro recibe año tras año. “Siempre está acompañando al encuentro y, fundamentalmente, acompañando y fortaleciendo nuestra cultura”, sostuvo el profesor. En una ciudad atravesada históricamente por el intercambio entre pueblos, la cultura aparece así como algo más que una actividad complementaria de la Manka Fiesta: comienza a consolidarse como una herramienta de identidad, integración y proyección regional.

La propuesta continuará en el Instituto de Educación Superior N° 1, con diferentes ponencias, mientras que mañana el Complejo Cultural será escenario de una feria del libro abierta a toda la comunidad. Allí vecinos y visitantes podrán encontrarse con escritores y adquirir distintas publicaciones. Los participantes del encuentro también se integrarán plenamente a las actividades de la Manka Fiesta y acompañarán las inauguraciones programadas para sus jornadas centrales.

La apertura literaria deja además una señal importante sobre la dimensión que viene adquiriendo la Manka Fiesta. Su fortaleza histórica está en la producción, el trueque, las comunidades y el encuentro de los pueblos andinos, pero su crecimiento también depende de incorporar nuevos lenguajes capaces de transmitir ese legado. Literatura, música, memoria oral, educación y producción pueden convertirse en partes de una misma estrategia cultural que permita que La Quiaca no sólo celebre su identidad, sino que también la proyecte hacia otras regiones y generaciones.
Mientras mañana llegará el momento institucional más esperado, La Quiaca ya comenzó a celebrar desde uno de sus patrimonios más poderosos: la palabra. El Encuentro Internacional de Escritores demuestra que la Manka Fiesta no empieza únicamente cuando se corta una cinta o sube un artista al escenario. Empieza cuando una comunidad reconoce su historia, la escribe, la comparte y decide convertirla en futuro.
