La ciudad de La Quiaca se prepara para vivir un acontecimiento único y profundamente conmovedor, que entrelaza fe, cultura, memoria viva y tradición ancestral. En el marco del 50° aniversario del Hogar de Ancianos y de la presencia de las Hermanas Mercedarias de la Caridad en la ciudad, se realizará un Vía Crucis doctrinero que promete ser mucho más que una celebración religiosa: será una verdadera siembra de argentinidad y espiritualidad puneña en las nuevas generaciones.
Organizado por el equipo del hogar, junto a la comunidad de religiosas, laicos, docentes y colaboradores, el evento tendrá lugar el próximo sábado 12 de abril a las 10 de la mañana, con punto de partida en el mismo Hogar de Ancianos. El Vía Crucis será acompañado por abuelos, abuelas, niños, familias y las tradicionales doctrinas de la Puna, como las de Yavi, Casti, El Echo, Inticancha, Suripugio, Charguamayoc, Cholacor, El Cóndor y Sanzana, entre otras.
¿Qué son las doctrinas?
Las doctrinas son una de las manifestaciones culturales más antiguas y autóctonas del norte argentino. Se trata de grupos religiosos tradicionales que acompañan las celebraciones litúrgicas —especialmente el Vía Crucis— con tonadas ancestrales, cantos de lamento y vestimenta típica, heredadas de generación en generación en las comunidades puneñas. Esta práctica combina lo espiritual con lo comunitario, y guarda un valor simbólico inmenso para la identidad local.
“Es una tradición única, propia de nuestra Puna. No debemos preocuparnos tanto si vienen turistas o no, sino en cómo hacer para que no se pierda. Esta herencia hay que transmitirla”, expresó la hermana Pascuala, referente del Hogar de Ancianos y principal impulsora de la actividad. “Nuestros abuelos reviven con estas tonadas. Se olvidan del dolor, de las enfermedades. Caminan, cantan, se emocionan. Es volver a su juventud, a sus orígenes”, agregó.

Un Vía Crucis que une generaciones
Este año, en el marco de las bodas de oro del Hogar, se decidió convocar también a los niños de las distintas doctrinas. La propuesta es que cada comunidad llegue no solo con sus adultos mayores, sino también con un grupo infantil que ya está ensayando los cantos y movimientos. La intención es clara: construir un puente entre generaciones, garantizar la continuidad de la tradición y sembrar identidad desde la infancia.
Como parte del cierre de la jornada, se compartirá un almuerzo comunitario con todos los participantes. El menú —pollo al horno con arroz, sopa y postre— será posible gracias a donaciones solidarias. “Pedimos a quienes deseen colaborar, que lo hagan con lo que puedan. Un pollo, una papa, una mano. Todo suma”, dijo la hermana Pascuala, apelando al espíritu generoso de la comunidad quiaqueña.
Más que una actividad religiosa
Este Vía Crucis es también una expresión de la pedagogía social del hogar, donde el cuidado de las personas mayores no se limita a lo asistencial, sino que se extiende al derecho a revivir, a ser protagonistas, a transmitir lo que saben y sienten. En cada canción, en cada gesto, en cada paso dado por los abuelos, la ciudad entera reconoce su memoria, su historia y su legado.
La actividad cuenta con el apoyo de la Municipalidad de La Quiaca, y se enmarca en una serie de eventos que buscan revalorizar la cultura local, fortalecer la fe comunitaria y celebrar cinco décadas de amor, contención y servicio silencioso.
La invitación está abierta a todos los quiaqueños y quiaqueñas, especialmente a las familias con adultos mayores, para que acompañen y participen de esta jornada única. Porque cuando se honra a los abuelos, se honra la raíz misma del pueblo.
📅 Fecha: Sábado 12 de abril
🕙 Hora: 10:00 hs
📍 Lugar: Hogar de Ancianos, La Quiaca
🍽️ Cierre: Almuerzo comunitario con entrega de presentes a niños participantes
