En el marco de la Semana de Mayo, la Plaza Centenario de La Quiaca se transformó en el escenario de un acto cargado de simbolismo, emoción y civismo. Organizado por el municipio y con la presencia activa de estudiantes, autoridades y vecinos, se llevó a cabo el izamiento de la bandera nacional junto a la bandera de la Libertad Civil en el segundo mástil más alto de la República Argentina, reafirmando el compromiso de la ciudad con los valores patrios.
Los protagonistas de esta jornada fueron los alumnos del tercer año, 6ª división de la Escuela de Comercio N°1, acompañados por el profesor Saúl Gutiérrez, el equipo directivo y personal de servicios generales del establecimiento. “Aceptamos gustosos la invitación del municipio. Este tipo de iniciativas fortalecen la educación cívica, el sentido de pertenencia y el protagonismo juvenil”, expresó el docente. Para muchos jóvenes, esta fue su primera experiencia en un acto oficial, y lo vivieron con entusiasmo, emoción y orgullo.

“Fue una experiencia muy linda, inolvidable”, compartieron algunas de las estudiantes. Con la bandera en mano, caminaron desde la institución educativa hasta la plaza, escoltados por la Banda Municipal, en un recorrido que no sólo marcó una distancia física, sino también un acercamiento profundo a la historia y al sentir nacional. A pesar del frío matinal que caracteriza a la Puna jujeña, el calor humano, los abrazos compartidos y el desayuno ofrecido por Desarrollo Social del municipio crearon un clima cálido y festivo.

La directora del establecimiento resaltó el valor simbólico de participar en un acto patriótico: “Salir desde la escuela con la bandera y llegar hasta este mástil tan emblemático es una vivencia que los chicos no olvidarán. Esto refuerza la identidad y el respeto por nuestros símbolos”. Por su parte, la presidenta del Concejo Deliberante, profesora Mela Moscoso, también estuvo presente y valoró la participación activa de los jóvenes: “Estamos haciendo patria desde temprano, acompañando a nuestros estudiantes y resaltando los valores que nos unen como argentinos”.
Esta tercera jornada de la Semana de Mayo en La Quiaca no solo fue un acto protocolar. Fue un gesto colectivo de memoria, identidad y futuro. Desde la emoción juvenil hasta la seriedad de las autoridades, todos se unieron en un mismo propósito: honrar la historia que nos define y transmitirla a las nuevas generaciones.
El municipio, mediante estas acciones, fortalece el vínculo entre instituciones y comunidad, demostrando que el civismo no se aprende sólo en las aulas, sino también en la vivencia concreta y compartida de actos como este. La Quiaca se prepara así para recibir el 25 de Mayo con un espíritu renovado, donde cada bandera que flamea habla de orgullo, memoria y compromiso.
