La visita a La Quiaca del Dr. Antonio Buljubasich, secretario ejecutivo para la implementación de la Carrera de Medicina en Jujuy, dejó una definición académica de enorme importancia para la Puna: la provincia busca que más jóvenes del norte jujeño ingresen a una carrera pública, gratuita y pensada también para corregir la desigual distribución de médicos en el territorio. La preocupación es concreta: de los 60 estudiantes que comenzaron Medicina este año, no hay alumnos de La Quiaca y solo se registran uno de Humahuaca y uno de Tilcara.
Buljubasich explicó que la carrera comenzó a implementarse luego de un proceso de aproximadamente tres años, que incluyó la elaboración del proyecto, su presentación y la acreditación correspondiente. La carrera fue acreditada en septiembre de 2025 y comenzó a dictarse en marzo de 2026 en Libertador General San Martín. El objetivo ahora es ampliar su alcance territorial y “desmitificar” la idea de que Medicina es una carrera inaccesible para los jóvenes de la Puna.
La necesidad de formar médicos en Jujuy no es nueva. Según explicó el especialista, la provincia arrastra desde hace años un déficit estructural de recursos humanos en salud, especialmente fuera de la capital. Los datos que expuso muestran una brecha importante: mientras en San Salvador de Jujuy hay alrededor de 4 médicos cada mil habitantes, en el Ramal la cifra baja a 1,3, y en la Puna desciende a 0,8 cada mil habitantes. La apuesta es que jóvenes formados dentro de la provincia puedan luego volver a sus comunidades y fortalecer el sistema sanitario desde una mirada más cercana y comprometida con el territorio.
La carrera es pública y 100% gratuita, y se presenta como una ampliación concreta de derechos y oportunidades para estudiantes que muchas veces no pueden afrontar el costo de estudiar fuera de Jujuy. La formación cuenta además con un esquema académico mixto: docentes titulares provenientes de la Facultad de Medicina de Córdoba trabajan junto con docentes de la UNJu, con un sistema de acompañamiento destinado a consolidar progresivamente un plantel local.
Otro de los anuncios relevantes fue el programa “Vocación Médica en Territorio”, un sistema de becas destinado a seis estudiantes, con cobertura de vivienda y recursos básicos para sostener su vida cotidiana durante la carrera. Buljubasich remarcó que quienes viven más lejos de la capital tienen mayores posibilidades de acceder al beneficio, lo que convierte a los jóvenes de La Quiaca en potenciales destinatarios directos. Para postularse, primero deben ingresar a la carrera.
El mensaje final estuvo dirigido directamente a los estudiantes quiaqueños: Medicina no debe verse como una carrera imposible. Con constancia, estudio y sacrificio, puede convertirse en una oportunidad real para cambiar una vida y, al mismo tiempo, devolver ese conocimiento a la comunidad. El desafío ahora es que la próxima cohorte tenga una presencia mucho mayor de estudiantes de la Puna. Como sintetizó Buljubasich al cerrar la entrevista: no quiere que sean varios, quiere que sean muchos.
