La Pastoral Juvenil de La Quiaca lanzó una gran rifa solidaria que será sorteada el próximo 28 de septiembre de 2026, con el objetivo de acompañar las actividades de los jóvenes y sostener espacios de encuentro, fe y formación. La hermana mercedaria Pascuala Gerónimo destacó la importancia de apoyar estas iniciativas comunitarias, que buscan contener, reunir y dar protagonismo a las nuevas generaciones.
La propuesta se desarrolla bajo una consigna clara: “Con los jóvenes, con fe y esperanza, construimos un mundo mejor”. La rifa tiene un valor de $2.000 por número y forma parte de las acciones que lleva adelante la Pastoral Juvenil para generar recursos que permitan sostener sus actividades, encuentros y proyectos. En tiempos de dificultades económicas, la iniciativa apela a la colaboración de la comunidad como una forma concreta de acompañar a los adolescentes y jóvenes de La Quiaca.
Los premios también buscan incentivar la participación. El primer premio será un horno semiindustrial, el segundo una jarra eléctrica y el tercero un juego de tazas. El sorteo está previsto para el 28 de septiembre y desde la organización invitaron a vecinos, familias, comerciantes y personas comprometidas con la vida comunitaria a sumarse adquiriendo un número.
La hermana Pascuala Gerónimo viene resaltando la necesidad de crear espacios donde las personas puedan encontrarse, ser escuchadas y sentirse acompañadas. En este caso, la mirada se dirige especialmente hacia los jóvenes, entendiendo que la contención, la espiritualidad, la participación y la construcción de vínculos positivos son herramientas fundamentales frente a una realidad social que muchas veces los expone al aislamiento, la falta de oportunidades y la incertidumbre.
La campaña incorpora además un mensaje de bienvenida al Papa León XIV, reforzando el espíritu eclesial de la propuesta y la idea de una Iglesia cercana a los jóvenes. La Pastoral busca que la rifa no sea solamente una actividad para recaudar fondos, sino también una oportunidad para fortalecer el compromiso comunitario: cada colaboración permite sostener espacios donde los jóvenes puedan participar, organizarse y sentirse protagonistas.
Desde La Quiaca, la iniciativa vuelve a demostrar el fuerte entramado social que existe entre instituciones religiosas, familias y comunidad. Ayudar a la Pastoral Juvenil significa invertir en espacios de encuentro y acompañamiento para quienes representan el presente y el futuro de la ciudad, una tarea que la hermana Pascuala y las comunidades religiosas vienen sosteniendo con una presencia activa en distintos sectores de la Puna.
