La Dirección de Bromatología de La Quiaca intensificó controles en mercados y ferias tras la detección de dos casos de brucelosis humana en Jujuy. Marcela Lamas advirtió que no deben consumirse quesos criollos ni leches de origen extranjero sin pasteurizar y confirmó que se tomaron muestras para análisis.
La Dirección de Bromatología de la Municipalidad de La Quiaca lanzó una fuerte advertencia sanitaria a toda la comunidad ante la detección de dos casos de brucelosis humana en la provincia. La directora del área, Marcela Lamas, confirmó que el municipio comenzó controles preventivos en mercados y ferias para evitar la comercialización de quesos criollos y otros productos lácteos de origen extranjero que no cuenten con pasteurización. “Recomendamos a toda la población que no consuma quesos criollos ni leches sin pasteurizar, justamente por este tema de la brucelosis”, señaló.

Lamas explicó que durante la semana se realizaron inspecciones, encuestas y tomas de muestras para determinar el origen y la trazabilidad de los alimentos. Ese material fue remitido a organismos sanitarios de San Salvador de Jujuy para su posterior análisis en el Instituto Malbrán. Mientras se esperan los resultados, la indicación preventiva es clara: no consumir productos lácteos sin tratamiento térmico adecuado. La pasteurización, recordó la funcionaria, permite eliminar la bacteria responsable de la brucelosis y constituye una de las principales barreras de prevención.

La medida tiene especial importancia en una ciudad fronteriza como La Quiaca, donde existe circulación permanente de productos entre ambos países. Lamas indicó que, ante una eventual confirmación de contaminación, podrían establecerse barreras sanitarias y acciones conjuntas entre el municipio y SENASA para impedir el ingreso de mercadería riesgosa. “Si se llegase a detectar, trabajaremos en forma mancomunada para evitar el ingreso de estos productos al país”, anticipó.
La directora también pidió atención a los síntomas. La brucelosis puede presentarse inicialmente con fiebre alta u ondulante, cansancio y dolores musculares, síntomas que pueden confundirse con un cuadro gripal. Por eso, cualquier persona que haya consumido quesos o leches sin pasteurizar y presente estas manifestaciones debería consultar rápidamente al sistema de salud. La recomendación preventiva sigue siendo la herramienta central: comprar únicamente productos de procedencia conocida, correctamente rotulados y con pasteurización garantizada.
La advertencia de Bromatología busca evitar que una práctica habitual de consumo se transforme en un problema sanitario mayor. En La Quiaca, donde los controles fronterizos y la seguridad alimentaria tienen una dimensión especialmente sensible, la consigna es contundente: hasta contar con certezas sanitarias, no consumir quesos criollos ni productos lácteos extranjeros sin pasteurizar.
