Desde La Quiaca partió una delegación de artistas hacia Casira para participar del 1.º Encuentro Provincial de Muralismo y Arte Público “Murales del Altiplano – Con Alma de Barro”, que se desarrollará del 27 al 30 de agosto. La coordinadora María Sosa, integrante del Movimiento Internacional de Muralistas Ítalo Grassi, destacó que cerca de 30 artistas de distintas regiones de Jujuy trabajarán durante cuatro días para convertir el arte en una expresión viva de identidad, memoria y orgullo cultural.
La cultura puneña vuelve a ocupar el espacio público como territorio de encuentro. Artistas de La Quiaca, la Quebrada, los Valles y otras regiones de Jujuy viajaron hacia Casira para participar del 1.º Encuentro Provincial de Muralismo y Arte Público “Murales del Altiplano – Con Alma de Barro”, una propuesta que se desarrollará entre el 27 y el 30 de agosto y que busca dejar una huella artística permanente en una de las comunidades más representativas de la Puna jujeña.
La actividad es coordinada por María Sosa, referente del Movimiento Internacional de Muralistas Ítalo Grassi, quien explicó que la delegación está integrada por alrededor de 30 artistas, entre creadores locales y visitantes de distintos puntos de la provincia. “Estamos muy bien representados desde las distintas regiones”, señaló, destacando que el objetivo no es simplemente pintar paredes, sino construir una obra colectiva que refleje la diversidad cultural del territorio.
El encuentro cuenta además con la participación del Colegio Secundario de Artes N.º 30 de Casira, la comunidad educativa local y distintas instituciones vinculadas a la organización. La directora Noemí Gregorio forma parte de una articulación que busca involucrar a la escuela, los vecinos y los artistas en una misma experiencia cultural. La propuesta contempla varios días de trabajo y culminará el domingo por la mañana, coincidiendo con la festividad de Santa Rosa.

Para Sosa, el eje central del encuentro está en recuperar la conciencia sobre la riqueza cultural de la región. “Más allá de que Casira esté a unos kilómetros, sigue siendo nuestra cultura, sigue siendo nuestra gente”, expresó. Esa idea atraviesa el espíritu de “Murales del Altiplano”: transformar el paisaje cotidiano en un gran relato visual sobre la identidad de Jujuy, sus pueblos, sus tradiciones y su fuerte raíz latinoamericana.
El concepto “Con Alma de Barro” adquiere además un sentido especial en Casira, una localidad profundamente vinculada a la cerámica y a los saberes ancestrales. La placa oficial del encuentro refuerza justamente esa identidad, integrando la imagen de la alfarería, los textiles andinos y el muralismo como lenguajes complementarios. El arte público aparece así como una herramienta para revalorizar prácticas culturales que forman parte del patrimonio vivo de la Puna.
La coordinadora remarcó también que muchas veces quienes habitan estas tierras conviven diariamente con una enorme riqueza cultural sin dimensionarla plenamente. “Vemos todos los días lo mismo y a veces no nos damos cuenta de la riqueza que tenemos”, sostuvo. Por eso, el muralismo puede funcionar como un espejo: una forma de volver a mirar lo propio, reconocerlo y sentir orgullo por aquello que identifica a las comunidades.
La convocatoria está abierta además a vecinos de La Quiaca y de toda la región, con la invitación a visitar Casira durante el fin de semana y acompañar el proceso creativo. El encuentro no solo genera movimiento cultural, sino también circulación entre localidades, visitas, intercambio y una oportunidad para fortalecer el turismo cultural de la Puna.
“Murales del Altiplano” deja así una definición potente: el arte puede convertirse en una herramienta de integración territorial y de reafirmación identitaria. Durante cuatro días, las paredes de Casira serán intervenidas por artistas de toda la provincia, pero el mensaje excederá los límites del pueblo. Será una manera de decir, desde el extremo norte argentino, que la cultura de la Puna no es una pieza de museo: está viva, se pinta, se comparte y sigue construyendo identidad.
