En el frío del altiplano, la solidaridad se sirve caliente y con compromiso social
Con temperaturas bajo cero y un contexto socioeconómico que golpea con crudeza a los sectores más vulnerables, el municipio de La Quiaca redobla sus esfuerzos en materia de inclusión social y asistencia alimentaria. A través de la Secretaría de Desarrollo Social, dirigida por la Lic. Analía Mur, se puso en marcha un plan de acción solidaria que ya está dejando huella en distintos puntos de la ciudad: los desayunos solidarios, que se realizan todos los martes y jueves, y un programa de clases de apoyo escolar que comienza este viernes para acompañar a niños y familias con dificultades educativas.
Acción Social: calor humano en cada taza
La iniciativa, recorre la ciudad entregando desayunos calientes —arroz con leche y otros alimentos— en lugares estratégicos: inmediaciones del hospital, puntos de asistencia a personas en situación de calle y, recientemente, en el espacio de contención Papa Francisco, una institución que trabaja con jóvenes con discapacidad.
“Estamos donde nos necesitan. Hoy fue en Papa Francisco, donde no solo brindamos desayuno sino que iniciamos un diálogo con su directora para empezar a trabajar en conjunto”, expresó la Lic. Mur. El equipo relevó que muchos de los usuarios podrían sumarse al programa sociolaboral para personas con discapacidad que se encuentra en etapa de diseño, y cuya ejecución podría tener como base misma a la Municipalidad.
“El desayuno no es solo alimento, es también presencia del Estado y una caricia al alma en estos días helados”, añadió Mur, mientras el termómetro marcaba cinco grados bajo cero.
Educación: la otra pata de la justicia social
El viernes 14 de junio arranca otro eje de acción: el apoyo escolar comunitario, que funcionará todos los viernes de 16 a 18 en las oficinas de Desarrollo Social. La propuesta nace de una demanda concreta: madres que no pudieron terminar su escolaridad y sienten que no pueden ayudar a sus hijos con las tareas.
Con el acompañamiento de dos enfermeras y dos docentes municipales, se enfocarán en niños de nivel primario, aunque ya se piensa en expandir el programa a la secundaria y sumar voluntarios que quieran colaborar.

“Queremos que ningún niño quede atrás, y que cada madre sepa que no está sola. La educación es una herramienta de transformación real y no puede faltar en este proyecto de ciudad con rostro humano”, subrayó la funcionaria.
Un municipio presente, una ciudad que abraza

Estas políticas públicas, centradas en la dignidad, el alimento y la educación, representan una avanzada concreta contra la desigualdad y el olvido. En una región donde las distancias, el clima y la falta de oportunidades muchas veces configuran barreras invisibles, gestos como los de Desarrollo Social construyen un nuevo tejido comunitario, empático y comprometido.

El municipio de La Quiaca, bajo la gestión del intendente Dante Velázquez, viene consolidando una agenda social activa, que conjuga lo urgente con lo estructural. Los desayunos solidarios son una respuesta inmediata, pero el objetivo más profundo es avanzar hacia una transformación que devuelva autonomía y futuro a quienes más lo necesitan.
Quienes deseen colaborar como voluntarios para las clases de apoyo o sumarse al programa sociolaboral en planificación, pueden acercarse a la Secretaría de Desarrollo Social o comunicarse por redes sociales municipales.
