Doce alumnos de la Escuela N° 275 “Libertadores de América”, del paraje Cara Cara, departamento Yavi, visitaron La Quiaca en una jornada educativa y recreativa organizada con el acompañamiento del municipio. Los chicos recorrieron el Complejo Cultural Manka Fiesta, disfrutaron de una película en la sala de cine, conocieron el CEAR y compartieron actividades junto a docentes y familias. Para varios de ellos fue la primera vez frente a una pantalla de cine, convirtiendo la visita en una experiencia especialmente significativa.
La delegación llegó desde Cara Cara con 12 estudiantes, acompañados por docentes y padres, especialmente de nivel inicial. La propuesta nació a partir de una inquietud de los propios chicos: al trabajar contenidos relacionados con medios de comunicación, muchos contaron que nunca habían visitado un cine ni tenido contacto directo con algunos de los espacios culturales y recreativos que existen en La Quiaca.

Uno de los momentos más esperados fue la visita al Complejo Cultural Manka Fiesta, donde pudieron ingresar a la sala de cine y compartir una película. La docente que acompañó al grupo destacó la emoción previa de los alumnos, quienes aguardaban con expectativa el día del viaje. Para algunos, se trató de su primer acercamiento a una experiencia cinematográfica, algo que transformó una simple salida en un recuerdo difícil de olvidar.
La recorrida continuó en el Centro de Alto Rendimiento (CEAR), donde los chicos conocieron la cancha, la pileta y los distintos espacios deportivos y recreativos. También compartieron una jornada en el sector de camping, acompañados por sus familias. Desde el área de Desarrollo Social municipal se sumaron con la colaboración de un almuerzo para los estudiantes, reforzando el carácter comunitario de la visita.

La docente agradeció especialmente la predisposición de la Municipalidad de La Quiaca y del intendente por abrir las puertas de los espacios públicos de la ciudad a una escuela rural de la Puna. “Para ellos es algo novedoso venir, mirar una película y recorrer lugares con los que generalmente no tienen contacto”, explicó, destacando el valor de acercar oportunidades culturales y recreativas a estudiantes que viven alejados de los centros urbanos.
La jornada no terminó allí: la delegación también tenía previsto visitar el vivero municipal, ampliando una experiencia que combinó educación, cultura, deporte y contacto con otros ámbitos de la ciudad. La visita de la Escuela N° 275 muestra cómo la infraestructura municipal puede convertirse en una herramienta de integración territorial, acercando a los niños de comunidades rurales oportunidades que, por distancia y condiciones geográficas, no siempre están al alcance.
