El presidente del Concejo Deliberante de La Quiaca, Hugo Barro, realizó un balance positivo de la sesión ordinaria desarrollada este jueves, ya con las seis bancas ocupadas. Durante la jornada ingresaron distintos temas al orden del día, entre ellos una solicitud del Ejecutivo vinculada al resguardo de documentación cuestionada por la concejal Marcela López y una denuncia presentada por el concejal Walter Escalante por el uso de pirotecnia tras la asunción de los nuevos ediles.
La Quiaca. El Concejo Deliberante de La Quiaca llevó adelante este jueves una nueva sesión ordinaria, ya con la participación de los seis concejales que integran el cuerpo legislativo local. Al finalizar la jornada, el presidente del Concejo, Hugo Barro, realizó un balance positivo y destacó que la sesión se desarrolló con normalidad.
Barro señaló que, antes del inicio del encuentro parlamentario, solicitó a los ediles mantener el respeto correspondiente entre todos los integrantes del cuerpo. “Pedí respeto ante nada. Les dije que llevemos adelante la sesión lo mejor posible”, expresó, al remarcar que los temas incluidos en el orden del día fueron tratados con las votaciones correspondientes.
El presidente del Concejo indicó que no pudo participar de la labor parlamentaria previa porque se encontraba a cargo del Ejecutivo municipal ante la ausencia del intendente. Sin embargo, explicó que luego tomó conocimiento de los puntos previstos y, con el regreso de Dante Velázquez, retomó sus funciones al frente del cuerpo deliberativo.
Durante la sesión ingresaron distintas notas y pedidos, muchos de ellos vinculados a planteos de vecinos y barrios, que fueron girados a comisión para su análisis y pronto despacho. Barro remarcó que la mayoría de los temas requieren tratamiento responsable, ya que responden a necesidades concretas de la comunidad.
Uno de los puntos mencionados fue una solicitud del Ejecutivo para restaurar y resguardar documentación que había sido cuestionada por la concejal Marcela López. Al respecto, Barro sostuvo que las acusaciones realizadas deberán ser aclaradas por las vías correspondientes y remarcó que ahora, al formar parte formalmente del cuerpo, cada edil debe asumir responsabilidad por sus expresiones institucionales.

“Ahora hay que tener responsabilidad. Antes uno podía decir cualquier barbaridad; ahora seguramente se aclarará. Si acusó directamente al Ejecutivo, será el Ejecutivo quien actúe”, expresó Barro, diferenciando además las competencias del Concejo Deliberante y del Departamento Ejecutivo.
Otro de los temas ingresados fue una denuncia presentada por el concejal Walter Escalante por el uso de pirotecnia el día lunes, luego de la asunción de los concejales Marcela López y Gustavo Farfán. Barro recordó que Escalante es una persona comprometida con el cuidado de los animales y que el planteo será analizado en comisión y con asesoramiento correspondiente.
Sobre esta situación, Barro señaló que observó que algunos ediles intentaron deslindar responsabilidades, aunque consideró que el tema deberá seguir su curso institucional. “No tengo nada personal con nadie. Creo que es momento de mirar hacia adelante y trabajar por La Quiaca”, afirmó.
El presidente del Concejo también se refirió al funcionamiento interno del cuerpo y defendió la necesidad de canalizar consultas y actuaciones oficiales a través de la Presidencia. Explicó que no se trata de una atribución personal, sino institucional, ya que el mecanismo alcanza a quien esté a cargo de la conducción del cuerpo en cada momento.

En ese sentido, sostuvo que todos los concejales tienen derecho a votar según su criterio y que las diferencias deben resolverse dentro del marco legislativo. “Somos seis concejales y tenemos que trabajar por un bien común, que es La Quiaca”, manifestó.
Barro destacó además la presentación de proyectos impulsados por el concejal Silvano Velázquez, vinculados al patrimonio de La Quiaca y la región. Según indicó, se trató de iniciativas interesantes que fueron aprobadas por unanimidad por los seis votos del cuerpo.
Finalmente, el presidente del Concejo pidió llevar tranquilidad a la comunidad y remarcó que el cuerpo deliberativo se encuentra en funcionamiento. También aclaró que, más allá de interpretaciones externas, el Concejo no estuvo paralizado ni en receso, sino que continuó trabajando desde diciembre.
“El Concejo Deliberante no es una comparsa ni un grupo de amigos; es algo serio. Todo se manda a consideración del cuerpo y nada se hace arbitrariamente”, sostuvo Barro, al remarcar que las autoridades están elegidas y que cualquier planteo institucional deberá presentarse formalmente y resolverse según la voluntad de la mayoría.
