El presidente del Concejo Deliberante de La Quiaca, Hugo Barro, confirmó que asumirá la conducción del Club General Lavalle. El dirigente adelantó que brindará mayores detalles en los próximos días y destacó el desafío de recuperar y fortalecer una institución deportiva profundamente vinculada con la historia social de la ciudad. Durante la entrevista también se refirió al funcionamiento del Concejo, negó que el organismo haya permanecido cerrado y anticipó medidas frente a los conflictos internos.
Barro confirmó que comenzará a hacerse cargo del Club General Lavalle, luego de la finalización del mandato de la comisión saliente. Aunque todavía no presentó públicamente la integración completa de la nueva conducción ni su programa de trabajo, señaló que volverá a brindar información para explicar los objetivos de esta etapa.
La asunción representa un nuevo compromiso comunitario para el actual presidente del Concejo Deliberante. General Lavalle es una institución con arraigo deportivo y barrial en La Quiaca, por lo que la futura gestión deberá trabajar no solo sobre el fútbol, sino también en la recuperación de socios, la organización institucional, las divisiones formativas y la apertura del club hacia las familias.
En el plano legislativo, Barro rechazó las versiones que señalaban que el Concejo Deliberante había permanecido cerrado. Explicó que se dispuso un receso administrativo para permitir el descanso del personal, pero sostuvo que la institución continuó funcionando y que él mantuvo actividades durante ese período. También afirmó que la medida es habitual en organismos legislativos y no implica la paralización de sus funciones.
El concejal también se refirió a las tensiones internas existentes entre integrantes del cuerpo. Cuestionó públicamente a la concejal Marcela López por sus planteos sobre la asistencia del personal y de los secretarios, y sostuvo que ningún edil puede impartir órdenes directas a trabajadores municipales, ya que estos dependen de sus responsables de área y del Ejecutivo. Barros anticipó que cuenta con documentación y asesoramiento para adoptar medidas institucionales.
Asimismo, explicó que una reunión parlamentaria prevista no pudo concretarse debido a la ausencia de varios concejales y remarcó que las decisiones del cuerpo deben tomarse mediante diálogo y votación. “Todo se hace por mayoría”, sostuvo, al señalar que ninguna determinación depende exclusivamente de la presidencia y que los demás integrantes deberán expresar su posición cuando el tema sea tratado formalmente.
La llegada de Barro a la presidencia del Club General Lavalle abre una etapa que combinará su responsabilidad política con una función deportiva y comunitaria. El principal desafío será construir una conducción amplia, ordenar la vida institucional y devolverle protagonismo a uno de los clubes históricos de La Quiaca. En los próximos días se esperan precisiones sobre la nueva comisión, el estado de la entidad y el proyecto que buscará llevar adelante.
