Autores todavía no identificados ingresaron durante la madrugada a la histórica institución educativa, provocaron destrozos, robaron una cámara de seguridad, dañaron el kiosco e iniciaron un incendio dentro de un aula. El fuego pudo ser controlado antes de alcanzar las cortinas y otros elementos inflamables. Las clases fueron suspendidas mientras la Policía y Criminalística realizaban las pericias. El intendente Dante Velázquez se presentó durante la mañana, puso recursos municipales a disposición y reclamó que los responsables sean identificados.
Un ataque contra una institución histórica de La Quiaca
La comunidad educativa de La Quiaca comenzó este lunes 10 de agosto con una noticia dolorosa: la Escuela de Frontera N.º 1, una de las instituciones educativas más antiguas y representativas de la Puna, fue escenario de un grave hecho de vandalismo, robo y destrucción.
Durante la madrugada, personas todavía no identificadas lograron ingresar al establecimiento y recorrieron diferentes sectores de la escuela. Los atacantes provocaron importantes daños materiales, ingresaron al kiosco, robaron una cámara de seguridad y habrían intentado acceder a espacios donde se almacenan computadoras, libros y otros elementos utilizados por docentes y estudiantes.
El episodio más grave se produjo dentro de un aula, presuntamente correspondiente a sexto grado, donde los responsables iniciaron un incendio en un gabinete. El fuego fue controlado a tiempo y no alcanzó las cortinas ni otros materiales inflamables que podrían haber provocado una tragedia de mayores dimensiones.
Las autoridades escolares señalaron que la forma en la que fueron violentados algunos sectores hace presumir que los autores habrían utilizado herramientas y podrían haber tenido conocimiento previo sobre la distribución y el funcionamiento interno del establecimiento. Sin embargo, esta hipótesis deberá ser confirmada por la investigación policial.

Las clases fueron suspendidas
El hecho fue descubierto alrededor de las 7.10, cuando el personal de servicio ingresó a la escuela y notificó inmediatamente a las autoridades. La Policía llegó al lugar y comenzó con las primeras actuaciones, mientras personal de Bomberos y Criminalística realizó el relevamiento de los sectores afectados.
Como consecuencia de las pericias y de las condiciones en las que quedó la institución, las actividades escolares debieron ser suspendidas. Docentes y personal permanecieron en las galerías mientras se desarrollaban los trabajos técnicos.
Desde la conducción de la escuela expresaron consternación, tristeza y preocupación, especialmente porque se trata del segundo episodio de estas características que afecta a la institución.
“Es lamentable. Es una institución educativa donde estamos para enseñar y contener a los chicos, no para hacer daño”, expresó la vicedirectora Silvia Flores, quien agradeció la rápida presencia de la Policía, Bomberos y representantes del municipio.
Los daños también alcanzaron al kiosco escolar, perjudicando al concesionario y afectando un servicio utilizado diariamente por los estudiantes. A las pérdidas materiales se suma la interrupción de las clases, con el impacto educativo, organizativo y económico que genera la suspensión de una jornada escolar.
Dante Velázquez se presentó en la escuela
Durante las primeras horas de la mañana, el intendente Dante Velázquez se hizo presente en la Escuela de Frontera N.º 1 para reunirse con las autoridades, conocer la magnitud de los daños y ofrecer la asistencia del municipio.

Velázquez calificó el episodio como “muy doloroso y triste” y manifestó su solidaridad con una institución que ocupa un lugar central en la historia y en los sentimientos de los habitantes de La Quiaca.
El jefe comunal informó que mantendría contacto con las autoridades policiales y provinciales para coordinar la respuesta. También señaló que, una vez finalizadas las pericias, el municipio enviará personal para colaborar con la limpieza, reparación y recuperación de los sectores afectados.
“Estamos preocupados, pero también ocupados en contribuir para que la institución vuelva lo más rápido posible a la normalidad”, sostuvo.
El intendente anunció además que el equipo municipal encargado de conectividad y monitoreo colaborará con la investigación. Se revisarán las cámaras instaladas en las inmediaciones de la escuela, en los accesos y en sectores cercanos, con el objetivo de reconstruir los movimientos registrados durante la madrugada.
La información obtenida será entregada a la Policía y a la Justicia para avanzar en la identificación de los responsables.
Daño educativo, económico y social
El ataque no representa solamente una pérdida material. Cada computadora, libro, mueble, cámara de seguridad o elemento destruido fue adquirido para acompañar la educación de los niños de La Quiaca.

La reparación de los daños demandará recursos públicos, trabajo del personal municipal y provincial, reposición de equipamiento y nuevas medidas de seguridad. También deberá evaluarse la situación del kiosco escolar y las pérdidas sufridas por su responsable.
Pero el perjuicio más profundo es social: una escuela histórica fue violentada y sus estudiantes perdieron un día de clases por la acción de personas que atacaron un espacio destinado a la educación y la contención de la niñez.
Las autoridades solicitaron la colaboración de los vecinos que pudieran haber observado movimientos extraños durante la noche o la madrugada. Cualquier dato, registro de cámaras particulares o testimonio puede resultar determinante para esclarecer el episodio.
La investigación deberá establecer quiénes ingresaron, qué elementos fueron sustraídos, cómo se originó el incendio y si los responsables conocían previamente el establecimiento.
La pregunta política y comunitaria queda planteada: ¿qué medidas permanentes de prevención, vigilancia y coordinación institucional necesita La Quiaca para proteger sus escuelas y evitar que un nuevo ataque vuelva a poner en riesgo a toda la comunidad educativa?
