La comunidad educativa de la Escuela Domitila Cholele desarrolló una jornada especial de educación física en el marco de la Semana de la Niñez. El profesor Ariel Villanueva explicó que la actividad permitió que estudiantes de cuarto a séptimo grado participaran de encuentros de fútbol masculino y femenino en instalaciones cedidas por la Municipalidad de La Quiaca. La propuesta buscó generar un espacio de recreación, compañerismo y movimiento, especialmente importante ante las dificultades edilicias que atraviesa la institución.

La Escuela Domitila Cholele encontró en la actividad física una manera concreta de continuar celebrando la Semana de la Niñez. Debido a las limitaciones que presenta actualmente el edificio escolar, la institución decidió generar una jornada fuera del establecimiento y ofrecer a los estudiantes algo que ellos mismos venían solicitando: un espacio para jugar al fútbol, compartir y disfrutar junto a sus compañeros.

El profesor de Educación Física Ariel Villanueva agradeció al municipio por facilitar las instalaciones necesarias para concretar la propuesta. Los alumnos de primero a tercero ya habían realizado actividades dentro de la escuela, en un espacio más reducido, mientras que durante esta jornada participaron de manera escalonada estudiantes de cuarto, quinto, sexto y séptimo grado, con aproximadamente una hora destinada a cada curso.
La actividad se centró especialmente en el fútbol, con participación tanto masculina como femenina. Villanueva destacó que el objetivo fue integrar a todos los estudiantes, incluso a quienes habitualmente no eligen este deporte, promoviendo que cada uno pudiera utilizar el espacio, moverse y compartir al menos parte de la experiencia colectiva.

Más allá de esta jornada especial, el docente explicó que la escuela viene trabajando otras disciplinas dentro de las posibilidades disponibles. Actualmente desarrollan contenidos de handball y se preparan para los próximos Juegos Escolares. La Semana de la Niñez significó, entonces, una pausa recreativa dentro de la planificación habitual, sin perder de vista el valor formativo de la educación física.

Villanueva remarcó que estos espacios permiten algo que el aula no siempre puede ofrecer: jugar, reírse, cansarse junto a otros, aprender a colaborar y fortalecer vínculos. Para el profesor, la educación física cumple un papel fundamental en el desarrollo integral porque fomenta compañerismo, trabajo en equipo y participación, además de favorecer el bienestar corporal.
La jornada dejó así una señal importante en medio de las dificultades edilicias: cuando escuela, docentes y municipio articulan recursos, es posible sostener experiencias educativas de calidad. En este caso, el fútbol fue mucho más que un juego; se convirtió en una herramienta de encuentro, inclusión y expresión para los niños de la Escuela Domitila Cholele.
