Estudiantes del nivel primario de la Escuela Normal de La Quiaca participaron de una jornada especial de cine en el Complejo Cultural Manka Fiesta, en el marco de las actividades por la Semana de las Infancias. El docente Fernando Cruz explicó que la propuesta forma parte de un proyecto institucional que alcanza a alumnos de primero a séptimo grado, en ambos turnos, y destacó la importancia de contar en la ciudad con un espacio cultural capaz de acercar este tipo de experiencias a los niños.

La Semana de las Infancias continúa sumando propuestas en La Quiaca y esta vez el cine se convirtió en punto de encuentro para cientos de estudiantes de la Escuela Normal. Durante la jornada de la mañana, alrededor de 213 alumnos, desde primer hasta séptimo grado, llegaron al Complejo Cultural Manka Fiesta para compartir una proyección especialmente pensada como actividad recreativa y de integración.
El docente Fernando Cruz explicó que la iniciativa surgió como parte de un proyecto institucional y que contó con la predisposición del municipio y del intendente para poder concretarse. La actividad contempla también al turno tarde, que posee una matrícula aproximada de 240 estudiantes, ampliando así el alcance de una propuesta que busca que toda la comunidad educativa pueda participar.

La película seleccionada para la ocasión fue Toy Story 5, elegida por quienes administran el complejo. Más allá de la proyección, Cruz remarcó el valor social y educativo de la experiencia: compartir un espacio distinto, convivir entre compañeros y acceder a una actividad cultural que para muchos niños no siempre resulta sencilla debido a la distancia con los grandes centros urbanos.
El docente destacó especialmente las instalaciones del Complejo Cultural Manka Fiesta. “Es espectacular”, señaló al valorar que La Quiaca disponga de una infraestructura capaz de albergar este tipo de actividades. En una ciudad alejada de los principales circuitos comerciales y culturales, contar con espacios de estas características permite reducir distancias y generar nuevas oportunidades de acceso para las infancias.

La propuesta también pone en evidencia el potencial del complejo como herramienta educativa y cultural. No se trata solamente de un escenario para espectáculos o eventos institucionales, sino de un espacio que puede integrarse con escuelas, docentes y familias para ampliar experiencias formativas, recreativas y de socialización.
Cruz agradeció finalmente al municipio, al Complejo Cultural Manka Fiesta y especialmente a las familias por acompañar la iniciativa. La jornada dejó una imagen sencilla pero significativa: cientos de niños compartiendo una experiencia colectiva dentro de su propia ciudad, demostrando que acercar cultura, entretenimiento y educación también es una forma concreta de construir inclusión.
