En plena etapa de trabajo sobre las carrozas estudiantiles, la Municipalidad de La Quiaca volvió a acercarse a los jóvenes con un gesto concreto. A través de la Secretaría de Desarrollo Social, más de 100 alumnos de la Escuela Técnica recibieron café caliente y sándwiches mientras continuaban con la construcción de sus carrozas. Los estudiantes agradecieron al intendente Dante Velázquez por el acompañamiento.

La Fiesta Nacional de los Estudiantes también se construye en largas jornadas de trabajo, esfuerzo y compañerismo. En ese contexto, la Municipalidad de La Quiaca, a través de la Secretaría de Desarrollo Social, acercó una merienda a los estudiantes carroceros de la Escuela Técnica, que por estos días avanzan con intensidad en la preparación de sus trabajos.
Más de 100 alumnos recibieron café caliente y sándwiches de fiambre mientras continuaban con las tareas de armado y terminación de las carrozas. La propuesta buscó acompañar a los jóvenes en horas de trabajo que muchas veces se extienden y demandan energía, organización y compromiso colectivo.
Desde el municipio señalaron que la intención es estar presentes junto a las instituciones educativas durante todo el calendario estudiantil, no solamente en los actos centrales o desfiles. La construcción de carrozas representa uno de los momentos de mayor participación juvenil del año y moviliza a estudiantes, docentes, familias y comunidades educativas completas.

Los alumnos recibieron con entusiasmo la merienda y expresaron su agradecimiento al intendente Dante Velázquez por el gesto. Para los carroceros, este tipo de acompañamiento representa también una señal de reconocimiento al esfuerzo que realizan para representar a sus escuelas y a La Quiaca.
El apoyo municipal se suma a otras acciones desplegadas durante estas semanas, como actividades recreativas, concursos, premios y acompañamiento institucional. La gestión busca que la Fiesta de los Estudiantes sea vivida con participación, contención y presencia concreta del Estado local.
Entre estructuras, herramientas, pintura y muchas horas de creatividad, los carroceros de La Quiaca continúan dando forma a una de las tradiciones más queridas por los jóvenes jujeños. Esta vez, el municipio se acercó con algo simple pero significativo: un café caliente, una merienda compartida y el mensaje de que el esfuerzo de los estudiantes no pasa desapercibido.
