Este sábado 26 se realizará una jornada binacional de limpieza del río internacional que une a La Quiaca y Villazón. La ingeniera ambiental Tania Cordero explicó que la iniciativa busca intervenir más de 3 kilómetros de cauce, retirar residuos sólidos, prevenir impactos durante la temporada de lluvias y, sobre todo, instalar una nueva mirada sobre un espacio compartido por dos ciudades que conviven diariamente a ambos lados de la frontera.
La actividad comenzará con un acto en el Puente Internacional, donde participarán autoridades, personal municipal, organizaciones, instituciones educativas, centros de salud y voluntarios. Según detalló Cordero, el operativo abarcará aproximadamente 3,2 kilómetros y estará organizado por sectores de trabajo. Cada equipo tendrá una zona asignada, aunque el espíritu de la iniciativa será conjunto: “No tenemos que verlo como un lado y otro; tenemos que pensar que vamos a limpiar un solo río”, explicó.
El objetivo central será retirar residuos sólidos acumulados en el cauce y sus márgenes, evitando que las lluvias arrastren basura río abajo y agraven la contaminación. En caso de encontrar residuos biológicos o animales muertos, habrá un equipo específico de contingencia para su manipulación y disposición, evitando mezclar ese material con el resto de los residuos recolectados. La ingeniera remarcó que el impacto de la contaminación no termina en La Quiaca o Villazón, sino que puede afectar indirectamente a otras comunidades ubicadas aguas abajo.

La convocatoria será abierta y contempla la participación de universidades, institutos, centros de salud, organizaciones barriales y distintos sectores de la comunidad. Para quienes se sumen, se recomienda asistir con gorra o sombrero, protección solar, agua, ropa de manga larga, barbijo y guantes. También se propone reutilizar bolsas o recipientes disponibles en los hogares para evitar generar más residuos durante la propia jornada de limpieza.
Cordero destacó que la iniciativa surge de una preocupación compartida y de la necesidad de recuperar una mirada binacional sobre el ambiente. En años anteriores se realizaron acciones de limpieza de manera separada, pero esta vez la intención es avanzar sobre una intervención coordinada entre ambos municipios. “Somos vecinos, somos hermanos”, señaló, subrayando que el río puede funcionar como límite geográfico, pero también como un espacio común que obliga a trabajar de manera conjunta.
Desde La Quiaca, la actividad representa además una oportunidad para fortalecer una política ambiental de carácter regional. La limpieza del río internacional no busca limitarse a una jornada simbólica, sino instalar responsabilidad cotidiana en el manejo de los residuos. El mensaje central es simple y directo: la basura debe depositarse donde corresponde, porque lo que se arroja en una calle o en un descampado puede terminar en el río y afectar a personas que están kilómetros más abajo.
La jornada del sábado apunta, entonces, a algo más profundo que limpiar un cauce. Busca construir una nueva conciencia ambiental entre dos ciudades fronterizas que comparten historia, vínculos familiares, comercio y territorio. Esta vez, La Quiaca y Villazón no estarán separadas por el río: estarán unidas para recuperarlo.
