Por iniciativa del municipio, a través de la Secretaría de Desarrollo Social, la capacitadora Paola Ramos brinda una formación en costura básica y moldería. La propuesta comienza desde cero y busca ofrecer herramientas para el desarrollo personal y la creación de emprendimientos.
Aprender a tomar medidas, diseñar un molde y realizar las primeras costuras puede convertirse en el comienzo de una nueva actividad. Con ese propósito, comenzó en La Quiaca un curso gratuito de costura básica, gestionado por el municipio mediante la Secretaría de Desarrollo Social, encabezada por la licenciada Analía Mur, y articulado con la Academia de Oficios de la Secretaría de Empleo de la Provincia. La capacitación está a cargo de Paola Ramos, costurera, modista y emprendedora, quien llegó desde San Salvador de Jujuy para acompañar este proceso de aprendizaje.

La formación tendrá una duración estimada de entre dos meses y dos meses y medio y no requiere conocimientos previos. “Este es un curso que comienza de cero; vamos a aprender a hacer los moldes, a aprender a tomar medidas”, explicó Ramos. El programa permitirá incorporar progresivamente nociones de costura y moldería, tanto a quienes se acercan por primera vez al oficio como a personas que desean ampliar sus habilidades. La propuesta busca que cada participante encuentre un punto de partida accesible para aprender y desarrollar sus capacidades.

El horizonte de la capacitación también incluye la posibilidad de generar ingresos. “Ese es el objetivo de nosotros: que ellas emprendan o que también se perfeccionen”, sostuvo la capacitadora. Ramos señaló que alumnas de cursos anteriores, entre ellas participantes de Perico, ya desarrollan trabajos vinculados con indumentaria escolar y ajuares. Esas experiencias muestran posibles caminos para aplicar lo aprendido, con el trabajo y la continuidad que requiere construir una actividad propia.
La gratuidad constituye un aspecto central del acompañamiento municipal. Ramos valoró las gestiones de Desarrollo Social y destacó que permiten acercar la formación sin sumar un gasto a las familias. “Que no sea un costo más, sino una ayuda”, expresó. La iniciativa acerca a La Quiaca una propuesta que forma parte del trabajo territorial de la Academia de Oficios en distintas localidades de la provincia, con capacitadores que recorren la Puna, la Quebrada y otras regiones.
En una ciudad donde ampliar las oportunidades laborales es una necesidad permanente, la enseñanza de oficios ofrece herramientas concretas para avanzar. La experiencia emprendedora de Ramos —quien también realiza trabajos de costura y disfraces— suma una perspectiva práctica a las clases. El desafío es que los conocimientos adquiridos puedan convertirse en prendas, servicios y proyectos sostenidos en el tiempo. Con esta articulación, el municipio fortalece un espacio de formación que reconoce el valor del trabajo, la autonomía y las capacidades de la comunidad.
