El veterinario municipal Cosme Flores destacó las castraciones, desparasitaciones y vacunaciones antirrábicas que se realizan junto a las comisiones municipales. También expresó preocupación por la baja concurrencia en La Quiaca y convocó a los vecinos a utilizar un servicio que contribuye al bienestar animal y a la salud pública.
El equipo de Zoonosis de la Municipalidad de La Quiaca continúa extendiendo la atención veterinaria hacia las comunidades rurales, mediante acuerdos que permiten acercar castraciones, desparasitaciones y vacunación antirrábica a perros y gatos. El doctor Cosme Flores explicó que el trabajo busca llegar a lugares donde el acceso a estos servicios es limitado, mientras se mantiene la atención gratuita en la ciudad.
La modalidad se sostiene en la cooperación entre gobiernos locales: la Municipalidad de La Quiaca aporta el servicio profesional y el equipamiento, mientras las comisiones municipales proporcionan los insumos necesarios. Según detalló Flores, el equipo ya realizó intervenciones en distintas localidades, entre ellas Intermedia y Cangrejillos, y tiene prevista una próxima visita a Puesto del Marqués. La agenda continuará organizándose con las comunidades que solicitan incorporarse.
Las jornadas se adaptan a las distancias y a las rutinas del campo. El veterinario señaló que, cuando resulta difícil reunir a todos los vecinos para una charla, el equipo ofrece explicaciones individuales sobre el cuidado de los animales y la importancia de los procedimientos. Las prestaciones también se adecuan a los antecedentes de cada localidad: en Cangrejillos, por ejemplo, indicó que no fue necesario repetir la vacunación antirrábica porque recientemente se había desarrollado una campaña.
La preocupación más inmediata, sin embargo, está en la baja utilización del servicio en La Quiaca. Flores relató que una de las últimas jornadas tuvo una sola castración y que se están solicitando pocos turnos. Su observación apunta a una dificultad concreta: existe una prestación gratuita disponible, pero muchas familias todavía no se acercan. El municipio busca fortalecer esa convocatoria para que el esfuerzo destinado a sostener la atención llegue a más animales y hogares.
Durante las recorridas, el profesional también advirtió situaciones de animales con deterioro de su estado general y presencia de parásitos. Estos hallazgos refuerzan la necesidad de acompañar la castración con controles y cuidados sostenidos. “Cuidar a los animales no es cuidar solamente a los animales, sino cuidar a la familia, cuidar a la sociedad”, expresó, al vincular la responsabilidad de cada propietario con la prevención sanitaria de toda la comunidad.
Flores planteó, además, que el cumplimiento de las ordenanzas debe acompañarse con educación y un trabajo responsable con las familias. Advirtió que las intervenciones necesitan evitar respuestas que puedan derivar en abandono o maltrato. También señaló como una tarea pendiente la posibilidad de coordinar acciones con Villazón, entendiendo que la realidad fronteriza requiere cooperación entre ambas ciudades.
Desde el área municipal renovaron la invitación a solicitar turnos de castración y consultar por las prestaciones gratuitas disponibles. La presencia del equipo en las comunidades amplía el acceso; en la ciudad, la participación de los vecinos es fundamental para aprovecharlo. Cuidar a perros y gatos requiere continuidad, y contar con atención cercana representa una oportunidad para que las dificultades económicas no posterguen ese compromiso.
