La Quiaca.– Con una masiva participación de niños, niñas y adolescentes, se desarrolló en el patinódromo municipal la Primera Clínica de Deportes Extremos de La Quiaca, una propuesta que combina recreación, formación técnica y prevención, impulsada por la Dirección de Deportes del municipio.
La jornada estuvo coordinada por un equipo de instructores especializados que compartieron sus conocimientos en skate, quadskate y BMX, poniendo el foco en el uso correcto de protecciones, la seguridad en pista y la importancia del respeto por las normas básicas antes de intentar cualquier maniobra.

Javier Abraham Ríos Chazarreta, uno de los referentes de la clínica, agradeció públicamente al intendente Dante Velázquez y al director de Deportes Félix Galindo por el respaldo brindado:
“Somos un grupo de amigos con una misma causa: el deporte puede cambiar la vida. Funciona como terapia, contiene, ordena y abre caminos sanos para nuestros chicos”, expresó.

Desde la organización remarcaron el valor estratégico de realizar este tipo de actividades en la frontera norte. El instructor Farid Jorge subrayó: “Estar en el norte del país es muy importante, estamos en el pórtico de la Argentina dando difusión al deporte extremo y demostrando que desde La Quiaca también se puede marcar tendencia”.
Por su parte, Franco Herrera se detuvo en la esencia del skate: “Es una disciplina exigente y de riesgo, pero cuando uno aprende se convierte en una pasión. Por eso insistimos tanto en el uso de casco, rodilleras, coderas y en respetar cada etapa del aprendizaje”.

La clínica fue organizada como parte de una política municipal de desarrollo de deportes extremos, ampliando el abanico de propuestas de actividad física para la niñez y la juventud quiaqueña. Además del entrenamiento técnico, los instructores brindaron consejos de prevención, pautas de calentamiento y recomendaciones para practicar en forma responsable.

Desde la Municipalidad de La Quiaca destacaron que esta primera experiencia será tomada como punto de partida para proyectar nuevas instancias de formación, exhibiciones y encuentros, consolidando al patinódromo como un espacio permanente para el deporte extremo y la vida saludable.
