Domingo 21 de diciembre, la comunidad del sector este de la ciudad vivió una jornada histórica y profundamente emotiva: quedó inaugurada la Capilla Virgen de Guadalupe, ubicada sobre Ruta 5, en el barrio Luca Arias, con la participación de más de 150 feligreses.

La obra nació como un proyecto impulsado por el cura párroco Aníbal Zilly y se concretó gracias al trabajo articulado con el Gobierno Municipal, que aportó la mano de obra para levantar el edificio. Desde temprano, la capilla recibió a los vecinos con un gesto cálido y comunitario: chocolate caliente para compartir en la previa de la ceremonia.

Un acto sencillo, cargado de fe y comunidad
A las 10 de la mañana, con la presencia de autoridades del Concejo Deliberante, referentes barriales y miembros del gabinete municipal acompañando al intendente Dante Velázquez, se desarrolló el acto inaugural.
Las palabras iniciales estuvieron a cargo del padre Aníbal Zilly, quien agradeció a Dios, a la comunidad y a quienes hicieron posible el sueño. En un mensaje claro y sentido, destacó el compromiso de los empleados municipales y el acompañamiento del intendente, remarcando que la capilla es fruto de un esfuerzo colectivo: “entre todos se cumplió el sueño de tener una capilla en el sector de Ruta 5”.

La nueva casa de oración quedó oficialmente bautizada con el nombre de Virgen de Guadalupe, una advocación de profunda devoción en América Latina, y que desde ahora tendrá en La Quiaca un lugar propio para la oración, el encuentro y la vida comunitaria.
Reconocimiento y visión: “cuatro capillas en los cuatro puntos cardinales”
Durante el acto, el padre Aníbal recibió un reconocimiento por parte del intendente. En su intervención, Dante Velázquez compartió una visión que emocionó a los presentes:
“Es un sueño tener cuatro capillas en los cuatro puntos cardinales de la ciudad y en el centro, la iglesia central”.

La frase sintetizó un horizonte: fortalecer la espiritualidad y el entramado comunitario en cada sector de La Quiaca, acercando espacios de fe a los barrios y acompañando el crecimiento urbano con presencia institucional y humana.
Corte de cinta y misa inaugural
Luego del momento central, el intendente, el cura párroco y un empleado municipal que participó directamente en la construcción realizaron el corte de cinta, sellando simbólicamente la apertura de la capilla a toda la comunidad.

Acto seguido, los fieles participaron de la misa, celebrada por el padre Aníbal, en un clima de recogimiento y gratitud. La Capilla Virgen de Guadalupe quedó así inaugurada como un nuevo punto de encuentro espiritual en el este de la ciudad, con la promesa de acompañar a las familias en sus celebraciones, necesidades y esperanzas.
