Este 13 de abril se celebra el Día Nacional del Kinesiólogo y el Hospital Dr. Jorge Uro tiene motivos para festejar: dos profesionales que trabajan con entrega, paciencia y resultados dan cara a una especialidad que muchas veces pasa desapercibida, pero que es esencial para la recuperación y la calidad de vida de los pacientes de la Puna.
La Quiaca, 13 de abril del 2026 // Jujuy — Hay trabajos que no tienen reflectores, que se hacen con las manos, con el tiempo y con la constancia. La kinesiología es uno de ellos. Y en el extremo norte de la Argentina, en la ciudad de La Quiaca, dos mujeres llevan adelante esa tarea todos los días desde el Hospital Dr. Jorge Uro: las licenciadas Carolina Buono y Mirta Morales.
Hoy, en el marco del Día Nacional del Kinesiólogo, laquiacanoticias.ar quiso acercarles un merecido reconocimiento y conocer un poco más sobre el trabajo que realizan en uno de los hospitales de referencia de la Puna jujeña.
Un servicio que nació en 2017 y no para de crecer
La licenciada Mirta Morales lleva el servicio en la memoria desde sus comienzos: “Desde el año 2017, cuando se inauguró el servicio, estamos prestando atención en el área de traumatología, con consultorios externos de 9 a 13 horas, y también atendemos pacientes internados de 7 a 9 de la mañana”, comentó con la calma de quien conoce cada rincón del área.
El servicio de kinesiología del Hospital Jorge Uro atiende una amplia variedad de patologías: traumatología, rehabilitación de adultos, rehabilitación infantil, fisioterapia respiratoria y kinesiología deportológica. Esta última, según destacaron ambas profesionales, genera una demanda creciente en la ciudad.
Carolina Buono: de lunes a viernes, sin parar
La licenciada Carolina Buono tiene una agenda que no descansa. Por las mañanas, los lunes, miércoles y viernes atiende rehabilitación de adultos, mientras que los martes y jueves su consultorio se llena de los más chicos. A la tarde, se dedica a fisioterapia y rehabilitación traumatológica.
“Es un servicio más bien silencioso —reconoció— pero los pacientes siempre se van con una sonrisa y con un buen resultado, de a poco.” Esa frase resume con precisión la esencia de la kinesiología: una disciplina que no promete resultados inmediatos, sino una recuperación sostenida, sesión a sesión.

Los turnos no se gestionan por estadística sino directamente con las profesionales, un detalle práctico que simplifica el acceso para los vecinos.
El último paso, pero no el más corto
Consultadas sobre el lugar que ocupa la kinesiología dentro del recorrido médico de un paciente, ambas coincidieron: “Es casi el último paso, pero es un poquito más largo”, explicó Buono con una sonrisa. “No es como una consulta médica de una sola vez. Nosotros trabajamos por sesiones, y la duración depende del diagnóstico.”

Los plazos varían notablemente según el cuadro: un caso respiratorio puede resolverse en unas 8 sesiones; una contractura muscular leve, en el mismo tiempo. En cambio, una fractura puede demandar entre 2 y 3 meses de rehabilitación, y los casos neurológicos —especialmente en niños— pueden extenderse mucho más, con el objetivo de brindarles calidad de vida a largo plazo.
“En los chicos, la rehabilitación es más prolongada, prácticamente para darles calidad de vida”, subrayó Morales, evidenciando la profundidad humana que requiere esta profesión.
Deporte, respiratorio y mucho más
Más allá de lo traumatológico, el servicio abarca también la kinesiología deportológica, que en La Quiaca tiene una demanda significativa dado el perfil activo de muchos jóvenes y adultos de la ciudad y la zona. “Acá nos da mucho trabajo”, destacó Buono, refiriéndose a las lesiones deportivas que llegan frecuentemente al hospital.
También se atienden casos respiratorios —patología prevalente en una región de altura y clima extremo como la Puna— y se acompaña a los pacientes internados en su recuperación diaria, antes incluso de que empiece la jornada habitual de consultorios.
Un homenaje justo en el día de su profesión
En este 13 de abril, Día Nacional del Kinesiólogo, laquiacanoticias.ar saluda y reconoce la labor de la licenciada Carolina Buono y la licenciada Mirta Morales, dos profesionales que desde el Hospital Dr. Jorge Uro construyen, sesión a sesión, el camino de recuperación de decenas de quiaqueños y pacientes de toda la Puna.
Su trabajo quizás no ocupa las primeras páginas ni los titulares de urgencia, pero está presente en cada persona que vuelve a caminar, a mover el brazo, a respirar mejor o a volver a practicar su deporte favorito. Eso, en silencio o no, es una contribución invaluable a la salud pública de nuestra ciudad.
Fuente: Declaraciones de las licenciadas Carolina Buono y Mirta Morales, servicio de Kinesiología del Hospital Dr. Jorge Uro de La Quiaca.
