Roger Soza asumió como nuevo alcalde de Villazón con un mensaje de trabajo, transparencia y esperanza. Desde La Quiaca, Dante Velázquez envió un saludo fraterno y llamó a profundizar la integración entre dos ciudades hermanas unidas por la historia, la cultura y el destino común.
La Quiaca, 4 de mayo del 2026 // Villazón vivió una jornada histórica con la asunción de Roger Soza como nuevo alcalde del Gobierno Autónomo Municipal. En la plaza principal, frente al edificio de la Alcaldía, la ciudad volvió a mirarse a sí misma con esperanza, como si la “niña de ojos estrellas” despertara a una nueva etapa de su destino fronterizo.

En su discurso, Soza eligió hablar sin adornos. Reconoció que recibe una alcaldía golpeada, con una población que aprendió a desconfiar de sus autoridades, y afirmó que recuperar esa confianza “no será de la noche a la mañana”. Pero también dejó una definición central: “No vengo a prometer, vengo a trabajar”.
El nuevo alcalde planteó que su gestión no buscará maquillar la realidad, sino ir a la raíz de los problemas, aunque eso incomode. Habló de transparencia, de trabajo en equipo y de un pueblo que debe ser protagonista del cambio. “Cada decisión, cada peso tiene que ser claro para todos”, expresó ante los vecinos.
La ceremonia también tuvo un fuerte valor de integración regional. El intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, envió un mensaje fraterno en el que sostuvo que el triunfo de Soza “es también el triunfo de la integración, del diálogo fecundo y de la convicción de que unidos La Quiaca y Villazón somos más fuertes”.

Velázquez definió a ambas ciudades como “una sola comunidad dividida apenas por un río”, unidas por la historia, la cultura, la sangre, el comercio, los lazos familiares y el sueño compartido de transformar la frontera en un polo de desarrollo para la patria grande.
En ese marco, el jefe comunal quiaqueño destacó los grandes proyectos estratégicos que pueden cambiar el destino de la región: el Corredor Bioceánico, el Corredor de Capricornio y la Zona Franca Comercial, obras llamadas a generar trabajo genuino, producción e integración.
“Cuente usted, señor alcalde, con este intendente y con el pueblo de La Quiaca como aliados incondicionales”, expresó Velázquez, marcando una voluntad política clara de trabajo conjunto entre ambas ciudades fronterizas.
La asunción de Roger Soza no fue solo un cambio de autoridades. Fue una señal de época. Villazón y La Quiaca vuelven a encontrarse en una agenda común, donde la frontera deja de ser límite para convertirse en puente, camino y oportunidad.
Desde de la tierra de: “la niña de ojos estrellas”, como se conoce a Villazón, comienza una nueva esperanza.
