En La Quiaca, Magda Choque Vilca impulsa un emprendimiento que rescata sabores ancestrales, protege la biodiversidad y reivindica la cocina como una herramienta de identidad, educación y soberanía alimentaria.
La Quiaca, 6 de mayo del 2026 // En el extremo norte argentino, donde la altura, la tierra y la memoria se encuentran, Magda Choque Vilca convirtió a las papas andinas en bandera cultural. Muchos la llaman la “Reina de las papas andinas”, aunque ella prefiere definirse con humor y convicción como la “Diosa de las papas andinas”.
“Es que a los reyes se los puede destronar y los dioses son inmortales”, dice entre risas. Pero detrás de esa frase hay una certeza profunda: su trabajo con los sabores ancestrales trasciende cualquier apodo.
El eje de su historia es claro: la defensa de la biodiversidad y la soberanía alimentaria. Magda no habla solo de cocina; habla de territorio, de memoria, de pueblos, de semillas y de identidad. Para ella, cada papa andina cuenta una historia y representa una forma de resistencia frente al olvido.
Con el tiempo descubrió que su apellido paterno, Choque, significa “papa semilla”. Ese hallazgo terminó de unir su historia personal con su misión pública. Desde entonces, asumió su rol como portavoz de un mensaje que nace en la tierra y llega hasta los fogones.

Su compromiso también llegó a la educación. Como respuesta a la necesidad de formar nuevas generaciones en saberes propios, impulsó la creación de la Tecnicatura Superior en Cocinas Regionales y Cultura Alimentaria, una propuesta que entiende la cocina como parte de las políticas públicas y no como un simple oficio.
Magda también participó del evento “Mujeres que Cocinan Ideas”, un espacio donde su experiencia busca inspirar a otras mujeres que transforman la realidad desde la tierra, los alimentos y la comunidad.
En tiempos donde muchas veces se mira hacia afuera para hablar de innovación, Magda recuerda que el futuro también puede estar en una semilla ancestral. En La Quiaca, su emprendimiento no solo produce sabores: siembra memoria, dignidad y soberanía.
