El chef Eugenio Padilla, responsable de la capacitación, destacó el crecimiento de los alumnos y alumnas que participaron del curso de Ayudante de Cocina desarrollado en La Quiaca. En la última clase, valoró el uso de materia prima local, la creatividad en las presentaciones y el avance técnico del grupo. El examen final será el 15 de junio en el Hotel de Turismo de Tilcara.
La Quiaca. La ciudad de La Quiaca cerró una importante instancia de formación con la última clase del curso de Ayudante de Cocina, una propuesta que permitió a decenas de alumnos y alumnas incorporar herramientas técnicas, fortalecer sus conocimientos y descubrir nuevas posibilidades dentro del mundo gastronómico.
El chef Eugenio Padilla, responsable del curso, expresó su satisfacción por el proceso vivido junto al grupo y agradeció el acompañamiento de la Secretaría de Trabajo, del municipio y de los estudiantes que sostuvieron la capacitación hasta el final.

Padilla destacó especialmente el compromiso de los participantes, quienes lograron avanzar de manera notable durante el desarrollo del curso. Según señaló, los alumnos se esmeraron, trabajaron con materia prima del lugar y aplicaron técnicas con un estilo gourmet que sorprendió por la calidad de los resultados.
El capacitador explicó que, clase a clase, los estudiantes fueron mostrando su potencial dentro de la cocina, aprendiendo a destacar sabores, texturas, aromas, colores y presentaciones. Para Padilla, uno de los mayores logros fue que los alumnos comprendieran que los productos locales también pueden transformarse en platos saludables, ricos y de alto valor gastronómico.
“Fueron descubriendo y redescubriendo que la materia prima puede modificarse y convertirse en un plato saludable, riquísimo y gourmet”, remarcó el chef, al valorar la capacidad del grupo para fusionar conocimientos técnicos con ingredientes propios de la comunidad.

Durante la última clase, los alumnos trabajaron sobre diferentes variantes de risotto, logrando preparaciones con aromas, texturas y presentaciones diversas. Padilla expresó que quedó gratamente sorprendido por la imaginación y evolución de los participantes, quienes pudieron transformar un plato tradicional en propuestas aptas para entradas, platos principales o acompañamientos.
El curso cerró con 32 alumnos, un número que refleja la constancia y el interés generado por la capacitación. Para el chef, la permanencia del grupo demuestra que la gastronomía puede abrir oportunidades laborales, fortalecer la identidad local y potenciar la cultura culinaria de La Quiaca.
El próximo desafío será el examen final, previsto para el 15 de junio, a las 10:00, en el Hotel de Turismo de Tilcara. Allí, cada alumno deberá desarrollar un plato en condiciones similares a las de una cocina real, respetando tiempos, organización y normativas propias del trabajo gastronómico.
Padilla señaló que esa instancia será importante tanto para los alumnos como para las autoridades, ya que permitirá mostrar el crecimiento alcanzado desde el inicio del curso hasta su cierre. “Es un desafío para mí como capacitador poder exponer el potencial que tenían, cómo empezaron y cómo terminan”, expresó.
La capacitación dejó una enseñanza central: La Quiaca cuenta con talento, creatividad y materia prima capaz de dar identidad a una gastronomía propia. Con formación, técnica y acompañamiento, esos saberes pueden transformarse en oportunidades concretas para el trabajo, el turismo y el desarrollo local.
El curso de Ayudante de Cocina no solo formó estudiantes en técnicas culinarias. También ayudó a fortalecer la confianza de hombres y mujeres que, desde un perfil bajo, fueron animándose a crear, presentar, combinar sabores y pensar la cocina como una herramienta de crecimiento personal y comunitario.
Con esta experiencia, La Quiaca continúa apostando a la capacitación como camino para generar nuevas oportunidades, poniendo en valor la cultura gastronómica local y el potencial de quienes se preparan para insertarse en el mundo laboral.
