El predio del Centro de Alto Rendimiento (CEAR) de La Quiaca fue escenario este sábado de una jornada de integración deportiva entre jugadores locales y una delegación del Lawn Tennis Club de San Salvador de Jujuy. La actividad, coordinada por Elías Burgos, responsable del tenis quiaqueño, buscó fortalecer vínculos, generar experiencias compartidas y continuar ampliando las posibilidades de crecimiento de la disciplina en la ciudad fronteriza.
La llegada de la delegación capitalina permitió que niños, jóvenes y practicantes locales compartieran cancha, experiencias y aprendizajes con jugadores provenientes de una institución con tradición en el tenis jujeño. Más allá de los resultados deportivos, la jornada tuvo como principal objetivo el encuentro: acercar realidades distintas de una misma provincia y demostrar que el deporte también puede reducir distancias territoriales.

Para Elías Burgos, este tipo de intercambios representa una herramienta importante para el desarrollo del tenis en La Quiaca. Competir y entrenar con jugadores de otras localidades permite observar nuevos ritmos de juego, incorporar experiencias y, fundamentalmente, mantener la motivación de quienes vienen sosteniendo la práctica de la disciplina en el CEAR.
El encuentro también puso en valor la infraestructura deportiva disponible en La Quiaca y la posibilidad de utilizarla como espacio para recibir delegaciones y organizar actividades de carácter provincial. La consolidación de estas relaciones abre además la puerta a futuros intercambios, visitas recíprocas, torneos y jornadas de capacitación que permitan ampliar la base de jugadores y fortalecer el trabajo formativo.
La integración deportiva adquiere un significado especial en una provincia con grandes distancias entre sus regiones. Cuando una delegación de San Salvador llega hasta la frontera y comparte una jornada con deportistas quiaqueños, el tenis deja de ser únicamente una disciplina individual para convertirse en una herramienta de encuentro, pertenencia y construcción colectiva.
Desde el CEAR, el desafío será continuar generando estas oportunidades y sostener un calendario que permita que los jugadores locales tengan cada vez mayor roce deportivo. La jornada del sábado dejó una imagen alentadora: dos comunidades tenísticas separadas por kilómetros, pero unidas por una misma cancha y por el deseo de hacer crecer el deporte en Jujuy.
