El Licenciado Fidel Tolaba, reconocido académico y promotor cultural de La Quiaca, ofreció su perspectiva sobre la próxima “Bajada de los Diablos”, un evento esperado con entusiasmo en el mirador de la ciudad este sábado. Tolaba destacó la importancia de este tipo de manifestaciones culturales como una oportunidad para revalorizar la identidad quiaqueña y proyectarla hacia el mundo.
Un Carnaval diverso y único
Según Tolaba, el Carnaval de La Quiaca se distingue por ser un mosaico cultural único en la provincia. “A lo largo de Jujuy, nuestro Carnaval es tal vez el único que integra una diversidad tan amplia de manifestaciones culturales. Tenemos desde la danza tradicional de comparsas como Unión Belgrano y Sarmiento, hasta las expresiones rurales con los chipas y la comparsa Flor de Aba”, explicó.
Además, resaltó la riqueza de las influencias culturales que convergen en esta celebración: “Podemos ver desde la alegría de las murgas, con reminiscencias del Carnaval de Venecia, hasta la fuerza de las danzas del sur de Bolivia y las expresiones chapacas y chaqueñas. Esta amplitud nos invita a disfrutar de un espectáculo sin igual”, afirmó.
La llegada de los Diablos de Uquía: una oportunidad histórica
La participación de los famosos Diablos de Uquía en este evento es vista por Tolaba como una oportunidad invaluable para visibilizar el Carnaval quiaqueño. “Los Diablos de Uquía son conocidos a nivel mundial, y su presencia en La Quiaca abre una ventana para que nuestras comparsas se den a conocer. Es una ocasión para que nuestro Carnaval tome relevancia y destaque su valor cultural”, señaló.
Tolaba enfatizó que esta colaboración no debe ser vista como una competencia, sino como una muestra de integración cultural que fortalece las tradiciones locales. “La presencia de los diablos es una posibilidad de mostrar al mundo nuestra riqueza cultural y construir juntos un relato que resalte nuestra identidad compartida entre la Quebrada y la Puna”, agregó.
El Carnaval como un espacio para todos
Para el Licenciado, el Carnaval de La Quiaca ofrece algo para todos los gustos. “Aquel que quiera bailar y disfrutar puede hacerlo, y quien prefiera simplemente observar un espectáculo, también tiene espacio en el corso. Esta flexibilidad es una de las grandes virtudes de nuestras comparsas, que invitan a participar a todos, sin importar cómo deseen vivir esta fiesta”, expresó.
Tolaba también destacó la figura del diablo como un símbolo central en estas celebraciones. “El diablo malcoqueño, con raíces en Bolivia y adaptado a nuestras tradiciones, no es una figura de temor, sino de alegría y cosecha. Representa la celebración de la vida, la fertilidad y la diversión, un legado que debemos proteger y promover”, explicó.

La Quiaca: crisol de culturas
El académico recordó que La Quiaca ha sido históricamente un punto de encuentro de diversas culturas. “Nuestra ciudad ha sido un crisol de razas y tradiciones, con influencias que van desde las comunidades locales hasta el sur de Bolivia y otras regiones. Esa diversidad debe ser celebrada y fortalecida, porque es nuestra mayor riqueza”, aseguró.
Tolaba sugirió que la experiencia de festivales como el de las colectividades en Córdoba podría inspirar a La Quiaca a organizar eventos que resalten esta pluralidad cultural. “Podríamos construir festivales que unan a las distintas colectividades que habitan aquí, fortaleciendo nuestra convivencia en diversidad”, propuso.
Un llamado a valorar lo propio
En su mensaje final, Tolaba hizo un llamado a la comunidad quiaqueña para que se apropie de sus tradiciones y las proyecte hacia el futuro. “El Carnaval de La Quiaca es una expresión única que pertenece a nuestra gente. Debemos valorarlo, protegerlo y compartirlo con el mundo. La llegada de los Diablos de Uquía es solo el inicio de una mayor visibilización de nuestra cultura”, concluyó.
Este sábado, el mirador de La Quiaca será el escenario de una celebración que promete no solo ser un espectáculo visual, sino también un punto de unión y reflexión sobre el valor de las tradiciones culturales en una comunidad rica y diversa.
