La Municipalidad premió a jóvenes escritores por su homenaje literario a la celebración más milenaria de Sudamérica.
En un acto cargado de emoción, cultura y memoria viva, la Municipalidad de La Quiaca, a través del Área de Cultura, premió este lunes a los jóvenes Maíra Cala y Gustavo Carlos, quienes resultaron ganadores del Concurso Literario sobre la Manka Fiesta, el ritual de intercambio más antiguo de Sudamérica que sigue vivo en el alma de los pueblos de la Puna. El evento no solo fue una celebración de la escritura, sino una reafirmación profunda de la identidad cultural quiaqueña que se proyecta como base espiritual y filosófica para pensar el siglo XXI desde nuestras raíces.
La ceremonia estuvo marcada por las palabras sentidas del profesor Mario Fidel Tolaba, quien ofició como jurado del certamen y destacó la potencia simbólica y estética de los textos: “Ambos escritos nos conectan con los relatos de los abuelos, pero lo hacen con voz propia, joven, renovada. En Maíra y Gustavo se expresa un amor visceral por la tierra, los colores, los sabores y las memorias de la Manka Fiesta. Eso es invaluable. Son la nueva generación de narradores populares”.

La ganadora del primer premio, Maíra Cala, oriunda de Abra Pampa, compartió su emoción relatando cómo las historias de sus abuelos la inspiraron a construir su texto: “Lo que redacté nació de las vivencias que mis abuelos me transmitieron. Ellos venían cada año a la Manka Fiesta, y una vendedora me dijo una copla que la incorporé al final de mi escrito”, relató Maíra, para luego recitar:
“Este año para la Manka Fiesta, nadita de bueno, he perdido a mis burritos, mis cargas se han hecho dueños.”
Por su parte, Gustavo Carlos, segundo premio, emocionó al público al relatar cómo los relatos de sus mayores le permitieron revivir prácticas casi olvidadas: “Me hablaron del trueque, del cambalache, de cómo tejían en comunidad, de lo que significaba venir a la Manka Fiesta con el avío preparado, con charqui, con barracán. Ese pasado tiene que ser contado a los niños, para que no se pierda”.
El intendente municipal, presente en la ceremonia, ofreció un mensaje cálido y de profundo compromiso: “Esto no es sólo un concurso, es la reafirmación de quiénes somos. La Manka Fiesta no pertenece a un sector ni a un gobierno: es de todos. Es una base espiritual, cultural y filosófica desde donde podemos pensar nuestro futuro como pueblos andinos. Por eso insto a la provincia de Jujuy a abrazar esta identidad, a protegerla, a celebrarla y a elevarla al mundo”.

El cierre fue poético y simbólico: Mario Fidel Tolaba cantó una copla tradicional, levantando los ánimos del público que acompañó con emoción. “Este año pa la Manka Fiesta, nada hay de bueno; he perdido mis burritos mis cargas de han hecho de dueños”, entonó con fuerza y ternura, recordando que la cultura vive no solo en los libros, sino también en la voz viva del canto, la copla, el abrazo y la memoria.
Se proyecta que los textos ganadores —junto a otras producciones culturales de estudiantes— formen parte de una antología literaria sobre la Manka Fiesta que circulará por las escuelas de la región. “Queremos que los chicos escriban, que canten, que cuenten lo que sus abuelos sabían. Que recuperen palabras, historias, sabores. Que la cultura no sea una pieza de museo, sino una energía viva para el presente y el futuro”, concluyó Tolaba.
En tiempos donde la globalización amenaza con homogeneizar las identidades, La Quiaca vuelve a declarar con orgullo: la Manka Fiesta no es pasado, es futuro. Es cosmovisión. Es resistencia. Es posibilidad.
Durante el evento, el intendente Dante Velázquez ofreció un mensaje que trascendió el reconocimiento local y posicionó a la Manka Fiesta como una plataforma cultural con proyección global. “La Manka Fiesta es mucho más que un ritual de intercambio. Es una cosmovisión, un lenguaje colectivo, un modo ancestral de entender el comercio, la solidaridad y la vida comunitaria. Estamos decididos a promover su renacer con la fuerza que nos dan nuestras raíces y la voz de nuestros jóvenes, como Maíra y Gustavo. Por eso, La Quiaca ha iniciado formalmente ante la UNESCO el proceso para que la Manka Fiesta sea reconocida como Patrimonio Cultural Vivo de la Humanidad”, expresó.
El intendente —quien regresó días atrás de una gira internacional donde La Quiaca participó como municipio invitado en la cumbre de ciudades de los BRICS— remarcó que la cultura es hoy uno de los motores estratégicos del desarrollo sostenible. “A través de nuestra integración a los BRICS a nivel municipal, abrimos nuevas puertas multilaterales para mostrar al mundo lo que somos. La cultura no es un adorno: es una fuerza económica, política y social que articula identidad con futuro. Así lo entiende también la FLACMA (Federación Latinoamericana de Ciudades, Municipios y Asociaciones de Gobiernos Locales), que ahora reconoce a La Quiaca como miembro activo de una red de ciudades que trabajan por el desarrollo desde su identidad”, sostuvo.
