La Quiaca volvió a latir al ritmo de la caja y la tonada ancestral. En el escenario Pantaleón – Barrojo del predio de la Manka Fiesta, se desarrolló el Concurso de Copleritos, una jornada llena de emoción, música y raíces, donde niños y niñas de distintas escuelas demostraron que la cultura viva de la Puna sigue transmitiéndose de generación en generación.
El escritor, profesor y embajador literario de La Quiaca, Mario Fidel Tolaba, estuvo presente y expresó su profundo reconocimiento al municipio por impulsar este tipo de actividades que fortalecen la identidad cultural de los más pequeños.
“Es tan lindo escuchar a los niños cantar las coplas de nuestros abuelos, verlos tocar la caja, el erquencho y la quena. Algunos con letras tradicionales, otros con creaciones propias junto a sus maestros. Este concurso es una verdadera fiesta de la memoria y el corazón”, señaló Tolaba.
Una herencia viva que se renueva en las voces de los niños
El encuentro reunió a copleritos y copleritas de distintas escuelas, acompañados por sus docentes y familias. Muchos de ellos sorprendieron con coreografías y danzas típicas, reviviendo los gestos y movimientos tradicionales de la copla.
“No es fácil tocar la caja, cantar y acompañar con el cuerpo. Los chicos lo hicieron con un talento increíble. La copla no es solo canto: es ritmo, expresión y sentimiento”, destacó Tolaba.
El escritor valoró la iniciativa del municipio de La Quiaca, que bajo la conducción del intendente Dante Velázquez, impulsa actividades culturales dentro del marco de la Manka Fiesta, integrando educación, arte y patrimonio en un solo escenario.
La cultura que trasciende fronteras
Tolaba, quien recientemente participó en la presentación de la Manka Fiesta en San Salvador de Jujuy, destacó la importancia de llevar la cultura quiaqueña más allá de las fronteras locales.
“La presentación en la capital fue un éxito. La gente se acercaba a preguntar qué era la Manka Fiesta, cuándo se hacía y cómo podían visitarla. Estas actividades despiertan interés y orgullo. Ayudan a que se conozca La Quiaca, sus artistas, sus coplas y su historia”, comentó.
El escritor anticipó también la Peña Literaria que se desarrollará en el marco de la fiesta, donde se unirán música, poesía y copla, con la participación de artistas y escritores del norte argentino, Perú y Bolivia. Entre ellos, la poeta Élida Llampa de Rinconada, el costumbrista “Cumita” Oner de Tilcara, y el cantautor Elías Sadi de Salta.

La Manka Fiesta rumbo al reconocimiento mundial
En sus declaraciones, Tolaba celebró además los avances obtenidos para que la Manka Fiesta sea reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad, tras las gestiones del municipio y el apoyo de la legislatura provincial y el Senado de la Nación.
“Es un orgullo que nuestra fiesta haya sido declarada Patrimonio Cultural Vivo de la Provincia y que ahora esté camino a la UNESCO. La Manka Fiesta no es solo un evento comercial: es la expresión más pura de la cultura del norte, del intercambio, la solidaridad y la fe de nuestro pueblo”, expresó con emoción.

La copla como símbolo de identidad puneña
Para el profesor Tolaba, la copla representa el alma de los pueblos del altiplano: una forma de comunicación que une generaciones y territorios.
“La copla es la palabra hecha canto, es la poesía de la gente sencilla que mira al cielo y agradece a la Pachamama. Cada niño que hoy canta una copla es un pedacito de historia que sigue vivo. Por eso debemos proteger esta tradición, enseñarla en las escuelas y celebrarla en cada Manka Fiesta”, concluyó.
