La Unidad Regional 5 y el Municipio de La Quiaca ejecutaron un operativo antipicadas en el casco céntrico para priorizar la integridad de vecinos y peatones, ordenar el tránsito y resguardar las buenas costumbres. Por instrucción del comisario mayor Ariel Marcial, equipos del Centro de Gestión (a cargo del subcomisario Luis Gualpa y el oficial principal Alejandro Martínez) realizaron patrullajes encubiertos y cortes dinámicos en arterias sensibles.

El dispositivo derivó en la demora de diez motocicletas de distintas cilindradas por infracciones graves: escapes modificados (ruido y contaminación sonora), circulación sin luces reglamentarias y maniobras peligrosas a alta velocidad. Los procedimientos se concretaron en coordinación con la Dirección de Tránsito del Municipio, que labró las multas y medidas complementarias correspondientes.
La intervención apuntó a recuperar previsibilidad en las calles céntricas, reducir riesgos de siniestros y reafirmar que el espacio público se gestiona con reglas claras: vehículos en condiciones, documentación al día y respeto a las velocidades máximas. El mensaje institucional es inequívoco: la libertad de circular termina donde comienza el derecho del otro a transitar seguro.

En paralelo, el Municipio reforzará controles preventivos en horarios críticos y campañas de concientización para conductores jóvenes y familias, con foco en casco obligatorio, señalización y mantenimiento vehicular. La Policía de la Provincia mantendrá patrullajes disuasivos y articulación con el Juzgado de Faltas para acelerar la respuesta sancionatoria.
Llamado a la reflexión. La ciudad que queremos —segura, amable y transitable— se construye entre todos: no a las picadas, sí a la circulación responsable. Si sos padre o madre, acompañá y supervisá; si conducís, elegí siempre el camino de la prudencia.
