En el casco céntrico de La Quiaca, la Policía de la Provincia (Unidad Regional 5) y la Municipalidad ejecutaron el sábado 8 de noviembre un operativo antipicadas con enfoque preventivo y educativo que arrojó señales positivas: se registró una disminución de transgresiones de circulación respecto de intervenciones anteriores, indicador de que los controles y la pedagogía vial están haciendo efecto en la conducta de conductores y acompañantes.
Por disposición del comisario mayor Ariel Marcial, equipos del Centro de Gestión —liderados por el subcomisario Luis Gualpa y el oficial principal Alejandro Martínez— desplegaron patrullajes en civil, cortes dinámicos y puntos de observación. El dispositivo concluyó con la demora de cuatro motocicletas (según parte oficial) por escapes modificados, falta de iluminarias reglamentarias y maniobras peligrosas a alta velocidad. La Dirección de Tránsito municipal labró las actas y medidas complementarias.
La evaluación institucional subraya tres resultados: 1) menor presencia de rodados transgresores en las arterias críticas, 2) rápida corrección de faltas leves por parte de conductores advertidos, y 3) mejor aceptación social del control, con vecinos y comercios aportando información para blindar las franjas horarias más sensibles.
Las áreas intervinientes confirmaron que mantendrán el esquema combinado de control + concientización (charlas relámpago, verificación de cascos, documentación y condiciones mecánicas), priorizando la seguridad del peatón y la convivencia en el espacio público. “Menos ruido, menos riesgo y más respeto por las normas” es el objetivo operativo para los próximos fines de semana.
