Ancelma Cruz, residente de la comunidad de La Quiaca Vieja, solicitó la intervención del Municipio para resolver la situación de un predio de su familia que —según denunció— fue expropiado por la Provincia años atrás con el objetivo de destinarlo a la proyectada Zona Franca. La vecina afirma ser heredera legal y sostiene que posee documentación respaldatoria de sus derechos, por lo que pide la desafectación del inmueble.
En el marco de la agenda de audiencias, el intendente Dante Velázquez recibió a Cruz, tomó nota del caso y dispuso el acompañamiento técnico y legal desde la Secretaría de Obras y Servicios Públicos. Tras el encuentro, la vecina dialogó con el secretario Ing. Emanuel Churquina, quien se comprometió a mantener una reunión de trabajo para revisar antecedentes catastrales, normativos y administrativos, y orientar los pasos formales del reclamo.

“Es un terreno que me dejó mi papá; allí sembraba gladiolos y papa, con eso me hizo estudiar”, expresó con emoción Ancelma, al subrayar el arraigo productivo y afectivo del predio. La vecina remarcó que, más allá de la promesa de desarrollo, no hubo avances visibles del proyecto de Zona Franca en la zona, por lo que considera injusto mantener su tierra afectada sin uso ni compensación acordes.
Desde el Ejecutivo local indicaron que el Municipio no es la autoridad expropiante, pero puede articular con organismos provinciales y nacionales, verificar la trazabilidad del expediente, el estado dominial y, si corresponde, promover instancias de mediación o gestionar información para que la vecina encamine su petitorio de desafectación de manera fundada.
La causa expone un dilema de política pública: cómo equilibrar proyectos de interés general con el respeto al derecho de propiedad, la memoria productiva de las familias y la seguridad jurídica. El Municipio adelantó que priorizará el diálogo, la transparencia procedimental y el acompañamiento a la vecina para que el reclamo avance por vías institucionales.
