Con un crecimiento del 20% en la afluencia turística, La Quiaca vivió un fin de semana largo de Semana Santa altamente positivo. Más de 1.650 visitantes ingresaron a la ciudad, generando un impacto económico que superó los $200 millones y reafirmando el posicionamiento del destino en el norte argentino.
La Quiaca, 6 de abril del 2026 // La ciudad de La Quiaca atravesó un fin de semana largo de Semana Santa con indicadores altamente favorables para su desarrollo turístico, consolidando una tendencia de crecimiento sostenido que comienza a ubicarla como un destino elegido y no solo como un punto de tránsito en el mapa del norte argentino.
De acuerdo a los datos relevados por la Secretaría de Turismo y Cultura, a cargo de Dante Dodi, se registró el ingreso de aproximadamente 1.650 visitantes, lo que representa un incremento del 20% respecto al período anterior. Este movimiento generó un impacto económico estimado en más de 200 millones de pesos, con una estadía promedio de 2,1 noches, indicador clave que marca una mayor permanencia de los turistas en la ciudad.
Uno de los aspectos destacados del relevamiento realizado por el Observatorio Turístico municipal es la distribución del alojamiento: el 40% de los visitantes se hospedó en establecimientos registrados, mientras que el 60% optó por alternativas informales. Este dato, si bien evidencia la fuerte demanda, también plantea un desafío estratégico para el municipio: avanzar en la formalización del sector y potenciar la calidad de la oferta turística.
El comportamiento de los visitantes confirma un cambio de paradigma. La Quiaca comienza a dejar atrás su rol histórico de ciudad de paso para transformarse en un destino con identidad propia, impulsado por su riqueza cultural, su propuesta religiosa —especialmente durante Semana Santa— y la articulación con localidades cercanas como Yavi, que fortalecen el circuito regional.
Desde el área de Turismo también se valoraron las devoluciones positivas de los visitantes, quienes destacaron la calidad de atención, los servicios y la hospitalidad de la comunidad quiaqueña. En ese marco, se subrayó el trabajo sostenido en capacitación y profesionalización tanto del sector público como privado, que empieza a reflejarse en la experiencia del turista.
Un punto a remarcar es el crecimiento en la calidad de los servicios, donde el Hotel de Turismo municipal y los distintos prestadores locales continúan elevando sus estándares, acompañando la demanda creciente y consolidando una oferta competitiva.
El balance es claro: La Quiaca no solo crece en cantidad de visitantes, sino también en calidad de experiencia y en impacto económico. El turismo se posiciona así como un motor estratégico de desarrollo local, capaz de dinamizar la economía, generar oportunidades y proyectar a la ciudad en el escenario regional.
El desafío ahora será sostener este crecimiento, ordenar la oferta y consolidar un modelo turístico que combine identidad, calidad y sustentabilidad.
