Con la tradicional Diana de Honor, La Quiaca inició este 25 de Mayo una de las celebraciones patrias más emotivas de la Argentina. Encabezado por el intendente Dante Velázquez, el recorrido reunió a la Banda de Música Municipal, Ejército Argentino, agrupaciones gauchas y funcionarios en una jornada donde la ciudad fronteriza volvió a demostrar que en la Puna la Patria todavía se vive con orgullo verdadero.
La Quiaca. En la altura jujeña, donde el frío golpea fuerte y la geografía desafía todos los días a quienes habitan la frontera norte, La Quiaca volvió a despertar haciendo patria.
A primera hora de este lunes 25 de mayo de 2026, el intendente Dante Velázquez encabezó la tradicional Diana de Honor, dando inicio oficial a una de las celebraciones patrias más profundas y auténticas que conserva la Argentina.
Acompañado por la Banda de Música Municipal, personal del Ejército Argentino, agrupaciones gauchas, miembros del gabinete municipal y vecinos, el jefe comunal recorrió las calles de la ciudad en un clima cargado de emoción, solemnidad y espíritu nacional.
Porque en La Quiaca el 25 de Mayo no es una fecha más.

Es una ceremonia colectiva donde la comunidad reafirma su pertenencia, su historia y su compromiso con la Nación desde uno de los puntos más extremos y simbólicos del país.
Luego de la Diana de Honor, la comitiva avanzó al compás de los acordes de la Banda de Música hasta el edificio municipal, donde se realizó el izamiento de la bandera nacional.
La columna patriótica continuó posteriormente por calle Pellegrini, avenida La Madrid, avenida Héroes de Malvinas y avenida de los Estudiantes, para finalmente ascender por avenida San Martín y culminar el recorrido en el Hotel de Turismo.
El paso de la banda, las agrupaciones tradicionalistas, el Ejército y las autoridades municipales transformó las calles quiaqueñas en un verdadero escenario de identidad argentina.
En La Quiaca, la Patria todavía se escucha en los redoblantes. Se siente en el celeste y blanco flameando contra el viento puneño.

Se expresa en las escuelas, en las familias, en las instituciones y en cada vecino que sale a acompañar una fecha que aquí conserva un valor sagrado.
Mientras en muchas ciudades las celebraciones patrias pierden intensidad, la frontera norte sostiene viva una tradición profundamente popular y comunitaria.
La Quiaca demuestra cada año que el patriotismo no es discurso vacío ni formalidad institucional.
Es presencia.
Es memoria.
Es comunidad organizada alrededor de una bandera.
Y es también una forma de resistencia cultural en tiempos donde muchas veces se debilita el sentido de pertenencia nacional.
El liderazgo del intendente Dante Velázquez en estas actividades reafirma además una línea institucional que busca preservar y fortalecer las celebraciones patrias como parte esencial de la identidad quiaqueña.
La participación del Ejército Argentino, de las agrupaciones gauchas y de la Banda Municipal aportó una dimensión histórica y emocional a una mañana donde la ciudad volvió a demostrar por qué el 25 de Mayo se vive de manera única en la Puna jujeña.
En la frontera, hacer patria tiene otro significado.
Aquí no es solamente recordar la Revolución de Mayo.
Es sostener todos los días la argentinidad en condiciones difíciles, en medio de la altura, el frío y las distancias.
Por eso cada marcha, cada bandera y cada acorde resuenan distinto.
Porque en La Quiaca, la Patria todavía camina por las calles.
