Con un discurso profundamente histórico, patriótico y cargado de reflexión política, el intendente de La Quiaca, Dante Velázquez, encabezó el acto central por el 25 de Mayo en la ciudad fronteriza. Frente al pueblo quiaqueño y acompañado por la Banda de Música Municipal, reivindicó el legado revolucionario de 1810, llamó a defender la soberanía y pidió “más diálogo, humildad y respeto” en tiempos difíciles para la Argentina y Latinoamérica.
LA QUIACA.– En el corazón mismo de la frontera norte, donde el viento puneño golpea con fuerza y la bandera argentina flamea desafiando la altura, La Quiaca volvió a vivir un 25 de Mayo profundamente emotivo, patriótico y popular.
Con el acompañamiento de la Banda de Música Municipal —que se prepara para celebrar sus 50 años de vida—, instituciones, vecinos, fuerzas vivas y funcionarios participaron de una jornada cargada de identidad nacional, memoria histórica y reflexión sobre el presente argentino.

El acto central tuvo como principal orador al intendente Dante Velázquez, quien pronunció un discurso de fuerte contenido histórico y político, hilvanando el proceso revolucionario de Mayo con los desafíos actuales de soberanía, justicia social y unidad de los pueblos.
“¡Que viva la patria!”, exclamó con el pecho encendido apenas tomó la palabra frente a los presentes. Y volvió a repetirlo con más fuerza aún: “¡Estamos acá en la puerta norte de la Argentina y no es cualquier ciudad!”.
Velázquez planteó que para comprender verdaderamente el significado del 25 de Mayo era necesario mirar más atrás de 1810, remontándose a las luchas de los pueblos originarios y las grandes rebeliones indígenas encabezadas por Tupac Amaru y Tupac Katari.
“Cuenta la historia que más de cien mil patriotas caminaron desde Ecuador hasta Mendoza tratando de desafiar la intromisión y el yugo español”, recordó, reivindicando el rol de los pueblos del interior y de los sectores históricamente invisibilizados en la construcción de la patria.
El jefe comunal también hizo referencia a las invasiones inglesas, la Revolución Francesa y los movimientos revolucionarios de Chuquisaca y La Paz, señalando que todos esos acontecimientos fueron antecedentes directos de la Revolución de Mayo.
En uno de los momentos más intensos de su mensaje, Velázquez destacó el espíritu de Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Cornelio Saavedra y los patriotas de 1810, subrayando que la independencia nació de la decisión de un pueblo que se negó a obedecer poderes externos.
“Nosotros necesitamos nuestra propia soberanía”, expresó evocando las discusiones del Cabildo Abierto y las tensiones con el poder colonial.
El intendente quiaqueño también conectó el pensamiento revolucionario con la actualidad, advirtiendo sobre los momentos complejos que atraviesa Latinoamérica y llamando a recuperar valores como la humildad, el diálogo y el respeto.
“Nuestra gente hoy tristemente está pasando momentos difíciles. Latinoamérica está pasando momentos tristes. Bolivia está pasando momentos muy complicados”, afirmó.

En ese contexto, citó extensamente a Mariano Moreno para reivindicar la necesidad de que los pueblos conozcan sus derechos y defiendan sus intereses frente a cualquier forma de dominación.
“El extranjero no viene a nuestro país a trabajar en nuestro bien, sino a sacar cuántas ventajas puede proporcionarse”, leyó Velázquez, despertando un fuerte aplauso entre los presentes.
Sobre el final, el intendente apeló a una profunda reflexión colectiva sobre el futuro de la patria y el rol de los ciudadanos.
“Interpretar la historia para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos”, sostuvo, antes de reivindicar la “locura” de quienes todavía creen en la libertad, la justicia y la soberanía de los pueblos.
“Somos locos porque pensamos que todos los pueblos son libres y soberanos. Somos locos porque no queremos creer que los tiranos y la infamia gobernarán eternamente sobre la tierra”, expresó emocionado.
Finalmente, Dante Velázquez cerró el acto con un mensaje cargado de identidad quiaqueña y amor por la patria:
“Aprendamos de nuestra historia desde la puerta norte de la Argentina. Desde esta bendita tierra de oportunidades. Desde nuestra tierra de la Manka Fiesta. ¡Que viva la patria! ¡Honremos el 25 de Mayo no solamente hoy, sino para siempre!”.
En La Quiaca, donde la patria se siente distinto, el 25 de Mayo volvió a vivirse como una celebración popular, profunda y auténtica. Allí, en el extremo norte argentino, el sentimiento nacional todavía se pronuncia con orgullo y con memoria viva.
