En el marco de los actos centrales realizados en La Quiaca por el 181° aniversario de la Policía de la Provincia de Jujuy, el comisario general Gustavo Senes destacó la evolución institucional de la fuerza, la necesidad de incorporar tecnología y profesionalización, y el valor de construir seguridad junto con la comunidad. Desde la frontera norte, llamó a dejar atrás el modelo meramente reactivo y avanzar hacia una policía orientada a la prevención y a la solución de los problemas ciudadanos.
Ante autoridades de la Municipalidad de La Quiaca, representantes de Gendarmería Nacional, miembros del Poder Judicial, personal policial en actividad y retiro, familiares y vecinos, Senes recordó que la institución cumple “181 años de vida institucional” y casi dos siglos de trabajo junto a la sociedad jujeña. La ceremonia adquirió un significado especial por realizarse en una ciudad fronteriza, donde la seguridad, la soberanía y la presencia del Estado poseen una importancia estratégica.

El jefe policial sostuvo que la fuerza evolucionó de manera constante para ofrecer un servicio más eficiente y profesional. Señaló que los últimos años estuvieron atravesados por una profunda transformación, impulsada por los nuevos conocimientos en ciencias de la seguridad y por las crecientes exigencias de una sociedad dinámica. La intervención penal y procesal, la gestión de emergencias y la prevención del delito demandan hoy personal capacitado y estructuras capaces de adaptarse permanentemente.
En ese proceso, Senes otorgó un lugar central a la tecnología. Advirtió que ya no puede ser considerada un elemento decorativo, sino una herramienta indispensable para anticiparse al delito, mejorar la prevención situacional y responder con mayor precisión. “Hablar de la policía en el siglo XXI nos obliga a dejar atrás viejos paradigmas y asumir nuevos desafíos con valentía”, afirmó ante los presentes.
La transformación, explicó, se materializa diariamente en el trabajo de los hombres y mujeres que eligen vestir el uniforme azul. Esa responsabilidad comienza con una formación técnica y cognitiva sólida, pero no concluye en las aulas: debe continuar durante toda la carrera policial. El objetivo es consolidar un modelo de seguridad ciudadana en el que la fuerza no aparezca únicamente después del delito, sino que conozca el territorio, detecte los riesgos y contribuya a resolver las causas de los conflictos.

“El rol meramente reactivo debe ser una etapa del pasado”, sostuvo Senes. En esa línea, planteó que la Policía debe convertirse en un puente entre instituciones, organismos estatales y actores sociales. La seguridad no puede construirse de manera aislada ni depender exclusivamente de la fuerza: requiere coordinación, intercambio de información, prevención y participación comunitaria, con el ciudadano como principal beneficiario.
La elección de La Quiaca para la conmemoración reforzó ese mensaje. Senes definió a la ciudad como “este norte histórico y soberano, donde la patria comienza” y donde la custodia de las fronteras alcanza un sentido trascendental. Desde ese territorio, la fuerza reafirmó que la seguridad debe construirse en cada localidad y atender las realidades particulares de cada jujeño, desde los grandes centros urbanos hasta las zonas rurales y fronterizas.
El comisario general también dedicó un reconocimiento especial a las familias policiales. Las definió como un pilar fundamental que acompaña, contiene y sostiene silenciosamente a quienes cumplen funciones exigentes, muchas veces alejados de sus hogares y expuestos a situaciones de riesgo. “Sin su acompañamiento, comprensión y apoyo incondicional, nuestra tarea sería imposible”, expresó.
Al concluir, Senes renovó el compromiso institucional de la Policía de Jujuy y convocó a continuar trabajando junto a la comunidad. “Cada gota de esfuerzo vale la pena, porque la sociedad jujeña merece lo mejor de nosotros”, señaló antes de pronunciar el lema que identifica a la fuerza: “Subordinación, honor y lealtad para servir a la comunidad”.
La celebración de los 181 años no fue solamente una mirada hacia la historia. Desde La Quiaca, la Policía de Jujuy asumió el desafío de construir una institución más profesional, tecnológica, preventiva y conectada con la ciudadanía, sin abandonar la vocación de servicio que sostiene diariamente su presencia en todo el territorio provincial.
