La instructora y deportista quiaqueña Luciana Ayelén Álvarez recibió este jueves el Premio San Salvador 2026 en la categoría Labor Deportiva. El reconocimiento distingue una trayectoria construida entre competencias regionales, nacionales e internacionales, la formación de nuevos atletas y una sostenida tarea de inclusión y contención mediante el taekwondo.
Luciana Álvarez fue distinguida ayer en el Centro Cultural Éxodo Jujeño, en San Salvador de Jujuy, durante la ceremonia de los Premios San Salvador 2026. El galardón que entrega la Municipalidad capitalina reconoce a personas e instituciones cuyos trabajos generan aportes significativos en los ámbitos social, educativo, cultural, deportivo y comunitario. En esta edición, la representante de La Quiaca fue premiada por su labor deportiva y su compromiso con la formación de nuevas generaciones.

Álvarez es cinturón negro tercer dan de Taekwon-Do ITF y forma parte del Instituto Yom Chi, donde trabaja desde hace años junto al instructor Ariel Corrillo. Su carrera reúne numerosos primeros puestos en certámenes regionales y nacionales, además de una participación mundialista en Barcelona, España. Esa combinación de resultados, constancia y dedicación la convirtió en una de las principales referentes de las artes marciales en Jujuy.

Su temporada 2025 marcó uno de los puntos más importantes de su trayectoria. Fue elegida deportista destacada del año y obtuvo el San Francisco de Asís de Oro, máximo reconocimiento de aquella premiación provincial. Durante 2026 mantuvo su nivel competitivo: consiguió una medalla de bronce en el inicio de la gira nacional del Argentina Taekwon-Do Tour, sumó puntos para el Mundial y posteriormente clasificó a las finales de lucha y formas en la segunda etapa disputada en Resistencia.
Sin embargo, la importancia de Luciana Álvarez excede sus medallas. Como instructora, participa en la formación de niños, adolescentes y adultos, promoviendo valores como el respeto, la disciplina, la perseverancia, el autocontrol y la solidaridad. Su trabajo cotidiano convierte al taekwondo en una herramienta de contención social y abre oportunidades para que nuevos deportistas puedan representar a La Quiaca.

El acompañamiento de la Municipalidad permitió ampliar las bases del Instituto Yom Chi mediante escuelas deportivas municipales y actividades desarrolladas en barrios, espacios comunitarios y el CIC. Este despliegue posibilitó que más familias accedieran a la disciplina y se reflejó también en los resultados colectivos: a finales de 2025, las delegaciones quiaqueñas obtuvieron 94 medallas en un campeonato nacional realizado en la capital jujeña, con participación de alumnos de distintas edades, graduaciones y propuestas de taekwondo adaptado.

El Premio San Salvador corona así una trayectoria en pleno desarrollo y reconoce una lucha sostenida por el crecimiento del deporte desde la frontera norte. Luciana Álvarez compite en escenarios nacionales e internacionales, pero al mismo tiempo regresa a su comunidad para enseñar, acompañar y multiplicar oportunidades. Su consagración representa un orgullo para La Quiaca y confirma que la inversión municipal en escuelas formativas puede convertir al deporte en inclusión, identidad y proyección para toda la ciudad.
